Sunday, July 25, 2010

¡Metamorfosis en Nicaragua!

Después de una agenda apretada en Nicaragua en virtud de muchos compromisos, tanto religiosos como políticos se encuentran de regreso en la ciudad del sol Charles Snob y Margarito, ambos preocupados por el destino de la patria y cada uno a su manera soñandora en grande. Si pequeña es la patria uno grande la sueña. Digan lo que digan los demás, dice Charles que en nuestro país estamos viviendo históricos momentos de reconciliación, de paz y de justicia y todo esto es lo que se necesita para que nuestros negocios no se vean perturbados por vientos endemoniados. Y para eso existe un compromiso tácito con todos los requisitos de un estado confesionario. El sufragio universal es contrario a nuestras tradiciones religiosas que tienen como guía y cabeza las fuerzas de la divinidad. Recuerda Margarito que lo que interesa es el clima, el clima, un buen clima para que podamos prosperar en todos los ámbitos y si nosotros alcanzamos las metas, el pueblo podrá empezar a beneficiarse de la educación y otras bondades que son consecuencia natural de un orden establecido y no de un exclusivo sistema de gobierno. Aunque podemos hablar sin que nos cause perturbación como te dije antes de nuestro viaje, de una democracia totalitaria en la medida que se despreocupe de regulaciones y otras trabas que no nos dejan actuar en completa libertad y aquí sí no estamos dispuestos a dar tregua ninguna; que nadie, absolutamente nadie, se atreva a limitar nuestra libertad de hacer negocios porque lo atacaríamos con piedad religiosa. Es decir pediríamos que fuera lapidado o crucificado. Aquí en los EEUU se puede desatar la ira del cielo con tantas reformas en tan poco tiempo, por eso yo estoy al lado de los paladines que están comprometidos con conservarlo todo en forma inalterable. –La verdad que no te entiendo mucho Charles, ya que vienes contento del país de los decretos y aquí sos un ferviente defensor de la democracia, pero ese mundo de los grandes intereses o intereses especiales yo no lo manejo muy bien y vengo con renovadas energías para defender nuestro sistema democrático en Nicaragua y dispuesto a hacerles un boicot a los de la calle 13 que fueron a amenizar la fiesta de un pequeño dictador, de un presidente de decretos, de un presidente con nuevos intereses que representa viejos intereses, de un presidente que ha convertido a Nicaragua en un estado confesionario con la idea de que poco a poco se suprima el sufragio tal como se conoce y se imite religiosamente el de los curas y pastores. Lo que se decide arriba tiene que ser ratificado por el aplauso en los templos o en las plazas. Nosotros nos oponemos a eso y estamos dispuestos a dar la batalla en los campos minados de los medios de comunicación. De repente hace su entrada Javier Isidoro que no fue a Nicaragua, pero quería saber sobre los acontecimientos de buena tinta y se incorpora a la conversación. –Hola muchachos ¿cómo les fue por el país donde el plomo flota y el corcho se hunde? –Te digo la verdad, contesta Margarito, estoy confundido con este Charles que viene hablando maravillas de allá y haciendo causa común con los que gobiernan con decretos y con billetes y viene igual que los del gobierno y sus aliados que tienen a la Constitución como su biblia ¡Viene con pajaritos en la cabeza! –¡Qué gran casualidad!, dice Mr. Charles Snob, pero cuando estaba escuchando a nuestro amigo Margarito disparando sus flechas del boicot porque así lo había decretado su partido, un partido de decretazos y de nombramientos de , sentía profunda pena por él ya que antes de hablar de boicot para engañar al mundo deberían de ser expulsados los altos dirigentes de ese partido que estaban en la celebración donde ese tremendo grupo de la calle 13 estaba amenizando y repartían sonrisas, abrazos y saludos en eterno agradecimiento por las bendiciones recibidas. De no tener que ganarse el pan con el sudor de su frente por todo esto pensaba pobre Margarito ¡Viene con pajaritos en la cabeza! –Por lo que estoy oyendo, dice Javier Isidoro, los dos vienen aturdidos y eso confirma una vez más lo que les he dicho que aquí todo puede pasar y poniendo de relieve las opiniones de ustedes tengo que declarar que ha sucedido una metamorfosis en Nicaragua la cual tiene que ser declarada a los cuatro vientos. Y es que una vez que el corcho se hundió en las profundidades de las cloacas salió a la superficie hecho hombre y hoy tenemos una verdadera pulcritud institucional dirigida en su gran mayoría por este ¡Hombre corcho! Este hombre es el típico oportunista, el que siempre está flotando, al que nunca le interesa ningún programa social, el que está por sus intereses, el que vive vendiéndose al mejor postor, el que sabe engañar incautos, el que confunde a hombres de buena fe como a vos, Margarito, que tienes que llevar el pan a tu casa trabajando de sol a sol aunque la calle esté dura. ¡Hombres corchos con caras de palo! –Pero ellos están defendiendo la Constitución, dice Margarito, y eso es respetable y no podemos obviar este hecho sin caer en fanatismos que nublan la razón. –La Constitución tiene que ir de acuerdo a los tiempos y estos tiempos son de globalización y no puede ser letra muertamdice Charles. Si no recibe las transfusiones que el mercado requiere pues ni modo hay que modificarle la salud. –Yo no soy Constitucionalista, dice Javier Isidoro, y por eso no puedo profundizar mucho en el tema ni hablar en profundidad sobre defectos Constitucionales, pero me parece que han hecho de esta Constitución una cajita de música para alegrar los oídos del presidente que parece es Dariano y les ha ordenado a tirios y troyanos que cuando él quiera, tienen que tocar la música:"Tiririrín-Tiririrín-Tiririrín."¡Por cada pieza de música un pedazo de pan!Tiririrín-Tiririrín-Tiririrín.¡Por cada pieza de música un pedazo de pan! Nosotros celebramos que somos un pueblo musical, un pueblo folklórico dice Mr.Snob y todo lo que tenga que ver con el arte es digno de reconocimiento y de mención especial. ¡Bendito el pueblo que tenga una Constitución bíblica y doblemente bendito si entona ritmos musicales para que igual que el buen vino nos alegre el corazón! Yo creo que el que tiene pajaritos en la cabeza sos vos Charles y no yo, dice en medio de carcajadas Margarito. –Hay que esperar dice Javier Isidoro, que este hombre nuevo que nos gastamos en Nicaragua que es el hombre corcho, un día sienta el amor por la libertad y como tienen las cabezas llenas de pajaritos decidan abrirles las puertas de las jaulas y podamos decir: Hoy en pleno siglo XXI en que nació el hombre corcho, él mismo decidió abrir la puerta de la jaula al pobre pájaro azul. ¡Viva la libertad! Y con Darío podamos decir:"De rudos malsines, falsos paladines, y espíritus finos y blandos y ruines, del hampa que sacia su canallocracia con burlar la gloria, la vida, el honor, del puñal con gracia, ¡líbranos, señor!

Sunday, July 11, 2010

¡Una sotana con tres cabezas!

–Espero que ya estés enterado de la misa que se va a celebrar en Nicaragua –le dice Margarito a Javier Isidoro –es una Misa de acción de gracias y de petición para que el cielo ilumine a las autoridades de esta nación. –La verdad –dice Javier Isidoro– que de esto no sé absolutamente nada, ya que allá siempre están inventando algo todos los días. ¿Me puedes informar por qué una Misa de acción de gracias? –Esto tiene su historia, pero debido al poco tiempo que tenemos, te lo voy a tratar de resumir: estoy seguro que te recuerdas de aquel famoso fallo que la CSJ de nuestro país dictó a favor del ex-presidente de Nicaragua. Un fallo que tuvo la peculiaridad de haberse dictado por la ausencia de algún que otro magistrado y la incorporación de otro que pertenecía a otra sala: algo sorprendente que sorprendió al país entero y a la comunidad internacional. Se dijo que esto era parte de un arreglo entre el gobierno y la oposición mejor organizada; la que siempre manifestó que esas acusaciones tenían su origen en un gran problema psicológico del ex-presidente del raison, ya que había sido afectado de tal manera, que llegó a odiar a quienes le habían abierto las puertas del partido; y lo habían acogido como uno de ellos. Y no sólo eso, sino que se había beneficiado con los famosos sueldos (por debajo y por arriba de la mesa) durante mucho tiempo. Después quiso aparecerse como un San Francisco de manos limpias y corazón puro. –Mira, Margarito, no entiendo esto del problema psicológico y la relación que tiene con la famosa misa que se va a celebrar. Me gustaría que fueras más claro y breve. –Te lo explico, Javier Isidoro. En pocas y sencillas palabras: el asunto del problema psicológico es claro y no tiene lugar a dudas. Es que es muy triste llegar al final de la vida y, por ambición personal, renegar de nuestros principios ideológicos y abrazar otros. Ese fue este caso: el de un anciano conservador haberse presentado como un liberal. Eso debe de doler profundamente cuando se hace un recuento de nuestra vida. –Te tengo que interrumpir, Margarito, pero yo creo que eso es más profundo de lo que parece. Yo más bien me inclino a pensar que este señor, que estaba en el corazón mismo de estos grupos, sabía a ciencia cierta que lo mismo era Chana que Juana. Y esos grupos se diferencian en el nombre, y por eso no tuvo ningún problema el usar el pantalón verde y la camisa roja, ya que para los efectos, es lo mismo. Y en lo que sí estoy en parte de acuerdo es cuando mencionas a San Francisco. Es que, a lo mejor, él tenía la virtud franciscana de comunicarse con toda clase de animales– y hasta con pájaros de alto vuelo–. Pero volviendo a lo de la sentencia a hurtadillas, la sentencia a la sombra de la noche: ¿me puedes aclarar qué tiene que ver con la misa? –Hace unos pocos días, una corte en Panamá dictó un sobreseimiento definitivo, basado precisamente en el fallo de la corte de NIC; y esto demuestra, digan lo que digan los enemigos de las instituciones de nuestra nación, que éstas funcionan y se deben mantener vigentes cueste lo que cueste. Y aquí es donde vamos a dar gracias al cielo por devolverle al ex–presidente, con este fallo de la Justicia, la tranquilidad que necesita para aspirar a la presidencia una vez más. –Ya entiendo, Margarito, pero una vez conseguida esta victoria gracias a la justicia, ¿me podés decir qué es lo que van a pedir ahora para que el pueblo esté preparado? –Sencillo, muy sencillo. Vamos a pedir para que se mantenga nuestra Corte tal como está hasta el día de hoy; y que se mantengan todas las instituciones casi inalterables; porque han demostrado que de sus plumas han salido verdaderos e históricos actos de Justicia –desde restituciones hasta operaciones de limpieza, restituciones de cargos y limpiezas de nombres– y elevaremos nuestras plegarias en oraciones y cánticos para que sigamos siendo iluminados en esta marcha por construir nuestro país con iluminación divina. –Me van a perdonar que los interrumpa –dice Mr. Charles Snob– pero veo que ustedes son irredentos y se siguen orinando fuera de la bacinilla. Ya, a estas alturas, poco importa lo que estaba en la mente del ex–presidente retirado ahora mismo: lo que importa es la candidatura del ex–presidente activo en busca de la unidad de todos los que se oponen al presidente. Escuchen bien, pero muy bien: yo me estoy preparando para viajar a Nicaragua. Y tengo una misión específica que cumplir: buscar la unidad y la paz, a la vez que asistir a otra Misa, la cual es convocada por personajes distintos a los de la otra Misa, pero que será oficiada por nuestro Purpurado. ¡¿Qué?! –exclama Margarito, sorprendido por lo que acaba de escuchar. ¿Me estás diciendo que el Cardenal también va a ofrecer Misa con nuestros adversarios? –Esa precisamente es la virtud; y eso es lo que no debemos de desaprovechar, ya que podemos fortalecer nuestra democracia con la participación de las fuerzas vivas; y garantizar nuestros negocios con nuestra hermana República Bolivariana de la misma forma que lo hace el gobierno: manteniendo un absoluto sigilo para que no se echen a perder, por imprudencias, los resultados de nuestras operaciones. Y para esto contamos con el respaldo de la Asamblea Nacional, que está de acuerdo en que no se presente la declaración de probidad de los funcionarios públicos, ya que esto sería invadir la privacidad de estos elementos que se sacrifican, poniendo su talento al servicio de este pobre pueblo. –Lo que estás diciendo –dice Javier Isidoro– ¿es que ellos no tienen que rendir cuentas a nadie? –No exactamente. Ya que ellos deben rendir cuentas de sus actos a su propia conciencia y estar pendientes que el pueblo rinda cuentas de todos sus actos, como por ejemplo: de dónde sale el dinero de las marchas y otras actividades semejantes; y eso conlleva una gran responsabilidad política y social: ¡Viva el sigilo democrático! –Esto parece como si fuera un ejército defensor del medio ambiente –dice Margarito– ya que según parece, lo único que les interesa es el verde; y como cobran en dólar, pues son adictos a este color y así podríamos decir: ¡Viva la democracia verde! –Es como un despotismo democrático –dice, con la voz medio apagada,, Javier Isidoro. Sigilo, más billete, da como resultado despotismo… pero adornado con instituciones que se deben a sus intereses y no a los intereses de la nación. ¡Viva el despotismo democrático! –Palabras son palabras –dice Charles– y les voy a decir más aún: yo voy a Nicaragua a consolidar una democracia totalitaria; lo que significa que buscaré, por todos los medios, cómo privatizar todo lo que se pueda y sin ningún tipo de regulación: algo que nos va a saber a gloria. ¡Todo privatizado por el bien de todos....! (Nosotros) –Después de habernos hecho esta exposición sobre cómo debe funcionar la sociedad, me parece que es como poner a la zorra a cuidar el gallinero –dice Javier Isidoro–. – ¡Vivan los zorros y los buitres! ¿Cuál es la idea que llevas a nuestro país –pregunta Margarito– ya que, igual que yo, vas a participar de la Misa? No olviden que Eclesiastés dice que "Mejores son dos que uno, porque tienen mejor paga de su trabajo". Pero yo diré que mejor son tres que uno y, basado en este principio, propondré una fórmula para las elecciones que redundará en beneficio del pueblo: ésta será encabezada por el Cardenal, teniendo a su derecha y a su izquierda a Ortega y a Alemán; dándoles a ellos la libertad de escoger cuál posición les gusta más. Y así se acaba el problema, ya que, en sustancia, defienden y representan lo mismo: el sigilo democrático. ¡Excelente!, ¡excelente! Brillante idea –dice Javier Isidoro– estaremos ante el más milagroso de todos los milagros: ¡una sotana con tres cabezas! Todo eso son babosadas –dice Margarito– el pueblo resiente mucho de su Eminencia –que el incienso que él usa es exclusivo para grupos exclusivos– y habrá mucha oposición. Yo estoy plenamente consciente de eso –dice Mr.Snob– pero el Cardenal, –nuestro Cardenal, ya ha recorrido los caminos de la reconciliación; y también ha bebido el cáliz de la ingratitud y se sacrificaría una vez más si se lo demanda el bienestar de la patria. Yo sé que muchos grupitos, que antes casi lo proponen para que lo canonizaran, hoy lo llevarían en peregrinaje hasta la iglesia El Calvario de la ciudad de Masaya, donde bajarían al Cristo crucificado y lo clavarían a él en medio del buen y el mal ladrón; y nosotros estaríamos discutiendo en todos los medios cuál es el bueno y cuál es el malo. –A eso te puedo responder –dice Javier Isidoro– que yo comparto la opinión de ese gran escritor que partió hace poco: José Saramago, el cual manifestó que, al menos el mal ladrón tuvo la suficiente conciencia para no fingir que creía, y que, además: un minuto de arrepentimiento no podía borrar una vida entera de maldad. Bueno, Javier, ya nos despedimos: que Margarito y yo nos vamos a la patria, a participar de nuestras Misas. –Que les vaya bien con sus Misas; y ante tanta religiosidad: ¡espero que Dios nos coja confesados!

Sunday, June 13, 2010

¡Nicodemismo!

Algunos notables, de esos que nos gastamos por todas partes y que nos dan pautas a seguir sobre cómo se debe defender la democracia en el continente americano; de esos que no se sabe si son empresarios o políticos; o políticos empresarios o empresarios políticos, están considerando seriamente en importar a Nicaragua a Antamas Mockus, le comenta alarmado Margarito a Javier Isidoro. –Hemos llegado al colmo, Javier Isidoro: que en vista que los principales cabecillas de los llamados partidos políticos se han confundido tanto con el poder para defender sus intereses personales, que ellos mismos se rechazan entre sí. No representan una alternativa real para suceder al gobierno del presidente Ortega. Es por esta razón que un grupo, que dicen llamarse “Ilustrísimos”, han considerado hacerle este ofrecimiento a Mockus –que ha demostrado en el ejercicio de los cargos públicos de lo que carece la oposición “prebendaria” de Nicaragua– que es de honestidad, sensibilidad social y transparencia. –La verdad, Margarito, que aunque esto huele a broma, ojalá fuese cierto. Ya que estos auto-llamados líderes, lo único que han perseguido es defender sus propios intereses y los de sus compinches. –Me parece, Javier Isidoro, que vos no estás siguiendo los últimos acontecimientos que han ocurrido en estas semanas; y es que tenemos, en el panorama político, a un nuevo partido político y a dos briosos diputados; y esto nos garantiza que la oposición se va a enderezar y es un camino de esperanza, de un nuevo amanecer. Uno de estos diputados llegó golpeando la mesa como con actitud mesiánica. –Ahora si tengo que reírme, Margarito, por lo que decís; que llegó golpeando la mesa, ya que eso representa la maña vieja de esta oposición: que tienen en común las lenguas viperinas; y cuyas acciones son paralíticas. Recuerda, y nunca lo olvides, que, en nombre de la democracia se repartían el dinero del pueblo por arriba y debajo de la mesa. Y. tal vez, el diputado pensó que, por un milagro, había quedado algo debajo de la mesa… y dándole una golpeadita, o un par de patadas, se podían desprender algunos billetitos "democráticos". Te quiero hacer una pregunta, Margarito, con toda sinceridad: ¿vos me podés decir cuál es la diferencia entre el gobierno de Ortega y la oposición? –No te puedo contestar pues, a decir verdad, estoy confundido, ya que veo a representantes de la empresa privada muy contentos con el gobierno (aunque guardando ciertas apariencias), pero lo fundamental es hacer negocios y lo demás sale sobrando...”pudo más el interés que el amor que te tenía”. Y los medios de comunicación nos han dicho que la democracia está íntimamente ligada a la libertad de empresa (o algo así). Es como si la democracia fuera el brazo político de las empresas, pero eso parece que era en otras épocas, ya que ahora la democracia está en manos de las empresas. Resumiendo, podría decirse que la democracia nuestra es el poder del pueblo empresario; ya que el resto no tiene la capacidad para gobernar; y se le da la oportunidad de que hable en las urnas: es un hablar silencioso ya que tampoco se expresa con claridad. Siempre hay un resto, aunque este resto sea mayoritario, sujeto a las decisiones de quienes piensan por ellos. –Lo que me dices, Margarito, tiene bastante de razonable. Pero yo no había pensado en esa definición de la democracia. Yo siempre he dicho que es el poder del pueblo pero vos le agregaste: “del pueblo empresario”. Yo lo que estaba analizando es que en la oposición se maneja otro tipo de criterios para enseñar que están en contra del gobierno, pero, para ellos, todo está bien en cuanto a estructuras de poder. Lo que ellos reclaman es ser ellos los directores. Como que han nacido para gobernar, pero sentados en bases de corrupción. Y esto te lo voy a tratar de explicar: para la oposición (de valores falsos), de simulación y prebendaría, la composición de la CSJ está en perfecto orden en cuanto a la cantidad excesiva de magistrados –para un país con los índices de pobreza de Nicaragua–, Lo que reclaman es tener a sus fichas. Pero para seguir lesionando al pueblo con salarios y privilegios que son inaceptables. No les interesa en lo más mínimo el futuro del país, ya que como vos dijiste, Margarito, el pueblo son ellos: el resto de la población que llene plazas y que se rebusque el plato de comida. Lo mismo ocurre con los otros poderes del estado y con la misma Asamblea Nacional. Eso en cuanto a todos sus privilegios, que hieren la conciencia de la Nación. Pero en cuanto a temas como la educación, a salud, el salario mínimo, la vivienda, la supresión y violación de los derechos humanos de las mujeres –que son empujadas a la muerte al negárseles la oportunidad de practicar un aborto terapéutico– en todo esto, los encontramos como cómplices por comisión u omisión. –Sin embargo, Javier Isidoro, hemos visto una sentencia del Consejo Supremo Electoral que despierta la confianza del pueblo en cuanto a la Justicia se refiere; y esto parece un viraje de timón, al devolverle la diputación a quien se la habían suprimido. Al menos en nuestro panorama hay un rayo de esperanza. –Estoy en desacuerdo con vos, Margarito, esta sentencia es marca Orbaneja: de aquel pintor que, al terminar de pintar, le ponía un rótulo que decía "este es un gallo" para que no pensaran que era un ratón. Esto mismo hicieron quienes elaboraron esta sentencia. Le pusieron, después de los considerando, "esto es un acto de Justicia", para que la población no se confundiera, ya que, no te olvides, que la pobreza del pueblo es su riqueza; porque a él van dirigidas las proclamas: “aquí al pan se llama vino y el vino pan”. – ¿Y qué piensas, Javier Isidoro, de tantos religiosos metidos en la politiquería partidista? –Este es otro tema que hay que analizarlo detenidamente; ya que tanto el gobierno como los aspirantes a ser gobierno, cuentan con las bendiciones celestiales, que son dirigidas por todas las denominaciones. Es como que este dios –al que claman fuera más que trino– y de tanto usarlo lo van a convertir en un dios ateo, –apariencias de apariencias, sombras de sombras–. –Te debo confesar, Margarito, que, en un principio, yo pensé que esta participación de tantos ángeles de luz se debía a la plaga que se ha desatado en todo el país, donde se han multiplicado las lechuzas y los murciélagos: que viven de noche y actúan en completo secretismo. Nuestros políticos han recibido las lecciones del Evangelio y han imitado a Nicodemo, que simboliza el secretismo a puerta cerrada; amarres de todo tipo, desprecio al pueblo, acuerdos de nación a espaldas de la nación, negocios a la sombra del gobierno; prebendas y más prebendas. Se ha institucionalizado el Nicodemismo con la protección de quienes representan, celosamente, el patrimonio del crucifijo: ¡Arca de la alianza ruega por nosotros! Me vas a disculpar, Javier Isidoro, pero me parece esto como una plaga de moscas que se posan sobre algún cadáver, que bien puede ser la decencia nacional, ya que la Constitución nació muerta y putrefacta, obedeciendo a intereses políticos sucios y mezquinos. –Ahora que hablas de moscas, Margarito: vos sabes que éstas pican, manchan y hacen ruido. Te voy a narrar una fábula sobre la mosca, pero, por favor, Margarito, presta atención y no te traslades a Nicaragua antes de escucharla toda. Dice así: “Cuando un religioso, sea pastor, sea cura; en fin, sea predicador de la Biblia, tiene una iglesia, un templo, y se entrega a ella con ambición y avaricia; preocupado por conservar y aumentar los bienes temporales: entonces tiene una mosca que pica. Cuando vive con lujuria como consecuencia de los beneficios, entonces tiene una mosca que mancha. Cuando tiene mucha pompa y se encuentra rodeado de serviles, producto todo ello de las ganancias, entonces tiene una mosca que hace ruido. Al final, viene el viento soplando y se lo lleva todo.(Estrella matutina, ¡Ruega por nosotros!). En esta conversación, tan amistosa y animada, se encontraban Margarito y Javier Isidoro cuando se aparece Mr. Charles Snob y pregunta: “bueno, vamos a ver, ¿de qué se trata la conversación del día de hoy? –Estamos hablando de diferentes temas –le dice Margarito– y sobre algunos temas bíblicos como que en Nicaragua vivimos en un Nicodemismo, porque todo se realiza en silencio y bajo un absoluto secretismo. También de la participación de muchos religiosos en la política criolla. –Con el perdón de ustedes –dice Mr. Snob– pero yo creo que están tergiversando el Evangelio para ponerlo al servicio de minucias, de sus ínfimos intereses. Nicodemo no era un personaje oscuro y ambicioso: era un principal, un hombre de conocimientos, que al buscar, al hacer preguntas a solas, no quería confundir al pueblo con sus inquietudes ni con las respuestas que iba a recibir En otras palabras, estamos ante un hombre con un profundo amor por su pueblo, que buscaba claridad para mejor gobernar. –Lo que estás diciendo, Charles, es que si ya el pueblo estaba agobiado con sus problemas económicos, es injusto darle más cargas con cuestiones que los más preparados pueden decidir por ellos: ¿podríamos decir algo así como una democracia representativa? –Eso precisamente ocurrió con Nicodemo, por eso es mejor que lean bien antes de ponerse a opinar sobre algunos temas que los pueden confundir. Yo que ahora estoy en la alta política de la Florida y mantengo reuniones con grandes banqueros y personajes influyentes, les puedo afirmar que comprendo a muchos religiosos que se esfuerzan por convertir este valle de lágrimas en un paraíso terrenal y se declaran fieles al Evangelio: "por tanto debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses". Por eso no se extrañen de ver a tantos banqueros participando a puertas cerradas, buscando como acrecentar su capital, y, a los clérigos, cuidando el patrimonio del crucifijo. – ¡Hombre!, Charles, que bien recitas algunos versículos de la Biblia. ¿Lo que debo interpretar es que cuando piden a diario: “venga a nosotros tu reino”, es rogando que nunca llegue; ya que es mejor lo viejo conocido que lo nuevo por conocer; y con tantas plegarias se corre el riesgo de que el cielo esté superpoblado; y solo quede espacio en lugares menos agradables? –Ya lo dijiste, Javier Isidoro, es cuestión de interpretación. Y a vos, Margarito: recuerda que es bueno hacer ayuno de vez en cuando para buscar la salvación, aunque hay quienes afirman que este ayuno es mejor de conocimientos; para vivir sin cargas y que otros piensen por ustedes. Así que por hoy sólo puedo decir: Torre de David consolida nuestro poder terrenal y ¡Ruega por nosotros! –Que te vaya bien– le dice Margarito– y yo que vivo en ayuno y afligido sólo puedo agregar: Consuelo de los afligidos, ¡Ruega por nosotros!

Saturday, May 8, 2010

¡Las marionetas de las encuestas!

El local donde se va a realizar la charla de Mr. Charles Snob se encuentra lleno, en espera de este gran activista, quien ha manifestado en numerosas ocasiones estar al lado de los más desafortunados de la sociedad. Tienes que apresurarte Javier Isidoro –dice Margarito– recuerda que Mr. Snob nos dijo que estuviéramos temprano y que lo que iba a tratar era sumamente importante para nuestra comunidad. Hemos cogido un buen asiento, Margarito, y yo estoy seguro de que podremos participar del período de preguntas y respuestas con mucha facilidad. Podremos prestar más atención a este hombre que pertenece a la gran familia del cálculo. Basado en lo que reflejan las encuestas: pueden pasar por encima de su propia gente y hacer causa común con los personajes más recalcitrantes de este país; y de tanto calcular están produciendo un daño incalculable. Se escuchan aplausos, vivas, gritos apasionados. Es que está entrando Mr. Nov, rodeado de un grupo de alabarderos: una fiebre de esnobismo. –Estamos aquí reunidos –comienza diciendo Mr. Snob– para dejar un claro testimonio de nuestro compromiso con la democracia y la libertad y jurar, ante el altar de la Patria, que defenderemos, sin tregua ni descanso, el respeto a los derechos humanos. Nos acompañan en esta cruzada desde el pensamiento más puro del conservadurismo hasta una inmigración que en su gran mayoría la jurisprudencia les ha permitido alcanzar su derecho al voto, y por lo tanto con una gran responsabilidad política de conservar todo tal como ha funcionado hasta el día de hoy. Y esos ciudadanos que hoy nos respaldan en el esfuerzo de mantener el estado de cosas, es a los que les ofrecemos que pondremos todo nuestro empeño en que ellos sigan disfrutando de todas las excepcionalidades de la ley; y no permitiremos que elementos subversivos pretendan desorganizar lo bien organizado. Nuestra agenda es clara y transparente:"mantener todo como está", (aplausos, vivas, amenazas y puños en alto). Nos debemos a las encuestas y éstas indican que hay que defender los derechos humanos, impidiendo que elementos sin documentación pretendan reclamar derechos que, por su condición de sub-hombres, están inhabilitados para recibir ningún beneficio legal. Por eso respaldamos la santidad de las encuestas y los candidatos que reflejen este sentir, ya que eso nos garantiza que se seguirá cumpliendo con el respeto a los derechos humanos del ciudadano, y con su soberana voluntad. Además, existen otros argumentos que en estos momentos deberían ser tomados en cuenta: es que grupos, llamados progresistas, están en contra de esa ley y nosotros –más puros que la pureza misma– tenemos que impedir que estos indocumentados sean legalizados; ya que serían fácilmente captados por estos grupos y obviamente serían sus víctimas. (¡bravo, bravo, cierto, cierto!). Entonces, al respaldar la Ley de Arizona, estamos cumpliendo como ciudadanos y como verdaderos humanistas, al impedir que estos elementos sean víctimas de manipulación. Y si logramos que se cumpla la Ley, estaremos demostrando al mundo que somos un país celoso del cumplimiento de la Ley; y el que recibe su asilo político es porque es un perseguido en su país de origen, como debería ser en una nación de leyes (murmullos, muchos murmullos). Pasaremos a las preguntas y respuestas, ya que nuestra agenda está bien apretada y nos esperan en otras comunidades para seguir llevando este mensaje de fe y esperanza. –Mi nombre es Yisel, de Miami. Yo quisiera preguntarle si usted y su grupo están de acuerdo en que se haya levantado la prohibición de los viajes a Cuba. Mr. Snob se quedó pensando: no puedo decirle a esta vieja que me opongo a esta medida y como yo soy un apostador a las encuestas voy a responderle de acuerdo a las circunstancias. Dijo entonces: yo soy un defensor de la familia y creo en la reunificación familiar. Por eso es que nuestro movimiento está a favor de la reunificación familiar, siempre y cuando las circunstancias lo ameriten. –Muchas gracias, Mr. Snob, por su respuesta. Ya quedo más tranquila, porque después que recibí mi asilo político y tengo mis papeles en regla como ciudadana respetuosa de las leyes, viajo con mucha frecuencia a la Isla. Le prometo que trabajaré sin descanso en la campaña de su candidato, ya que entre otras cosas favorece la Ley contra los Inmigrantes. Como todos debemos de ser fieles obedientes de las leyes; y con ese espíritu tan conservador, tenemos garantizado que todo se conservará como hasta el día de hoy. Nuestro asilo y nuestros viajes no sufrirán cambio ninguno ya que en nuestro país todo sigue igual desde el día que salimos; y sus gobernantes siguen siendo una verdadera expresión de conservadurismo: mantener el estado de cosas. –Les agradezco su presencia este día. Recuerden que como verdaderos humanistas y conservadores, debemos impedir que gente sin papeles sean víctimas de la manipulación; por lo tanto hay que aplicarles toda la fuerza de la ley sin excepcionalidades; aunque como es lógico, unos son más iguales que otros. "Gracias, muchas gracias. Que Dios los acompañe camino a sus hogares. Y no olviden que seguiremos luchando por quitarles ese castigo que se les ha impuesto: el del seguro de salud. No olviden que nuestra agenda es la de conservarlo todo. Vayan en paz y dispuestos a dar la batalla en las urnas, para que puedan recostar la cabeza en la almohada con la tranquilidad de que tendrán a su lado a los paladines del anti-cambio. – ¿Qué piensas, Margarito, de las palabras de Charles? –Me parece bien que esté buscando el apoyo de los inmigrantes políticos ya que estos han adquirido el derecho al voto; y como bien dicen, un voto puede hacer la diferencia. En cuanto a que viajen a su país: eso me alegra, ya que son una gente sufrida que, durante más de medio siglo, el status quo los ha mantenido sin derechos. Y no tienen derecho ni siquiera a reclamar sus derechos humanos. Por eso hay quienes los llaman inmigración gallinero: siempre soportando la crítica de quienes, allá como aquí, les quieren dictar pautas desde todos los medios desde donde, con toda facilidad, manipulan al Pueblo. –Estoy de acuerdo con vos, Margarito. Eso me recuerda una fábula de las gallinas en el gallinero: que las que están arriba siempre cagan a las de abajo; y estas gallinas de arriba, que son de la clase más iguales que otras, por mucho tiempo, en Cuba y aquí, en la Capital del Sol, las siguen cagando. Ya que educadas en la manipulación y el engaño, saben, y tienen la destreza, para ubicarse en posiciones de poder y de mando ya que tienen un plumaje diferente. A estos difícilmente los encontrarás reclamando los derechos de quienes están siendo ultrajados, ni ponerse en contra del poder: su alma, su preparación obedece a los lineamientos del poder. A millas de aquí era el poder político, con toda la consecuencia de violaciones a los derechos y dignidad del ser humano; aquí es la sumisión al poder económico que por consecuencia natural, da poder político. Por eso tenemos que tener la comprensión para entender la reacción de algunos seres humanos que entienden el crecimiento al revés, pretendiendo limpiarse las cagadas cagando a otros, que ahora sienten por debajo de ellos. Lo que te puedo decir, que me da satisfacción, es que son los menos, ya que la mayoría de esta inmigración gallinero entiende que el problema se soluciona cuando nadie es cagado en nombre de una ley abusiva e inmoral; que ellos pueden crecer como seres humanos no cagando a otros, sino en limpiarse y ayudar a otros a crecer. –Pero dime qué piensas, Javier Isidoro, de las encuestas, ya que la gran mayoría favorece esa Ley y por eso vemos a Mr. Snob a favor de ella. –Lo que pasa, Margarito, es que el pueblo americano está preocupado por lo que pasa en sus fronteras y en eso tienen razón; además existe una gran frustración por la falta de una legislación que sea seria, responsable y justa en materia de inmigración; de eso se aprovechan las marionetas de las encuestas: para impulsar leyes que son un adefesio en materia jurídica y que persiguen, no la seguridad del pueblo americano, sino el voto de la gente que siente que vive en un limbo legal. Que muchos de los que apoyan ese adefesio sabían de la existencia de los indocumentados, y se puede decir que casi los metían a empujones en las factorías, donde se les explotaba, donde se violaba la legislación laboral a vista y paciencia de estos que hoy los acusan de estar allí, después de haber sentado la jurisprudencia de la explotación y del cinismo. Las marionetas de las encuestas están pensando en las próximas elecciones: eso es lo que debemos denunciar. Alguien dijo alguna vez: "Un político piensa en las próximas elecciones; un estadista, en la próxima generación". –Entonces, Javier Isidoro: ¿qué sugieres que debemos hacer? –Yo creo que, ante todo, informarnos bien y evitar caer víctimas de la desinformación. No llegar a creer tampoco en palabras bonitas y tratar de ver las verdaderas intenciones. Una vez leí una fábula que contaba acerca de dos hombres, con una gran energía y una gran convicción, tratando de derribar una estatua de oro. Pero, fíjate bien: uno lo hacía porque odiaba la idolatría y no quería ver ídolos; pero al otro no le importaban los ídolos. Sin embargo, al igual que el otro, le daba hachazos al ídolo para derribarlo. Una vez que terminaron, le dijo el que odiaba la idolatría: "gracias a Dios hemos contribuido en algo para satisfacer los deseos del pueblo". En eso el otro suelta una carcajada y le dice: “los dos trabajamos igual y sudamos lo mismo; vos crees en ayudar al pueblo pero yo no creo en esos cantos de sirena; yo lo que quería era derribar la estatua para quedarme con el oro. Pero el pueblo me debe agradecer que fui obediente a sus deseos, tal como lo decían las encuestas”. En esta situación encontramos de todo: desde los que están buscando la seguridad nacional, y, desde los racistas hasta los oportunistas que van tras el poder, que no pierden tiempo en abrazar este tipo de medidas, que son violatorias de los derechos humanos, pero obedecen con absoluta fidelidad al refrán que dice que: “el tiempo es oro", lo que es más importante que la pérdida de principios. –Te quiero recordar Javier Isidoro –dice Margarito– que Charles es un hombre de principios religiosos y conservadores, así que me resisto a creer que no tenga compasión por el ser humano necesitado. –Lo mismo pensaba yo, Margarito, pero un día, conversando con él, me dijo que hasta las Sagradas Escrituras las acomodan a sus intereses y como cuando– por un problema que tenía con alguien que le había reclamado su insensibilidad ante el dolor de su prójimo, y esta persona era creyente– le dijo que recordara que la Palabra decía que era más fácil que un camello pasara por el ojo de una aguja que un rico entrara al Reino de los Cielos. En vez de tratar de explicarle esta parábola, y hacerle ver que muchos ricos tienen muchísima más sensibilidad que muchos aspirantes a ricos, o como alguno de los inmigrantes gallineros le dijo que ya él había entendido este pasaje; porque, igual que muchos más se referían a ese tiempo, y que ahora hay camellos enanos y agujas gigantes. Por lo tanto quedaba abolida esa sentencia por no haber podido pasar la prueba del tiempo. Ya ves, Margarito, cómo los políticos “flip-flop” se multiplican en estos tiempos de elecciones. Nos vemos pronto y seguimos conversando…

Wednesday, April 14, 2010

¡ Igualdad de derechos y en dignidad!

Se ha producido un cambio positivo en los EEUU con la aprobación de la Reforma de Salud. A pesar de una gran oposición de quienes consideran el tema de la salud como un asunto exclusivamente económico y político. Tampoco queda fuera de este enfoque la Educación. Tanto Salud y Educación se han manejado con criterios económicos y políticos y no con criterios morales y sociales, como debería ser. Estoy plenamente convencido de que la Salud y la Educación son derechos y derechos humanos fundamentales. Como también lo son la libertad de expresión, la libertad de movilización y de organización. Hablar de Democracia –o en nombre de la Democracia– desconociendo los derechos del ser humano, o haciéndolos prisioneros de intereses económicos, es entrar en el campo de la demagogia: pura retórica, declaraciones estériles. Como todo cambio implica afectar poderosos intereses, y estos intereses no se resignan fácilmente –acostumbrados a la práctica de la avaricia– han desplegado una campaña de desinformación, buscando como revolver las aguas y sacar provecho del río revuelto. ¡Suenan las trompetas anunciando un infierno terrenal! ¡Un Armagedón! Y hay que estar alertas, porque, como bien afirmaba San Agustín: "El avaro se parece al infierno: que cuanto más devora más quiere devorar". La desinformación ha tocado a las puertas de gente sencilla; cuya humildad debería merecer respeto y consideración, pero, por el contrario: a ellas se les presenta un panorama infernal, de parte de quienes son insaciables y quieren devorar más y más. Hay de todo un poco: desde buena fe hasta la maldad cubierta de preocupación piadosa. Margarito es una de estas personas que viven de su trabajo y que, de buena fe, cree que se está atentando contra su libertad y poniendo en grave riesgo a la clase trabajadora. “Creo –pensaba Margarito– que lo que me dijo ayer Charles Snob es razonable: si se le ponen más impuestos a las grandes corporaciones y a quienes ganan más dinero repercutirá en nosotros los más jodidos; y hasta corremos el riesgo de quedar sin trabajo. Hasta nos podrían aplicar la receta, que con tanta dedicación y espíritu emprendedor, le han aplicado a los inmigrantes ilegales, valiéndose del limbo legal en que estos viven, convirtiéndolos en los sujetos excluidos y explotados por excelencia. –Cómo te va, Margarito? Le dice Javier Isidoro a su amigo, al llegar. –Muy preocupado, Javier Isidoro, ya que ayer recibí la visita de Charles y me dio tantas explicaciones sobre esto de la Salud, de la Educación y de la Inmigración, que me ha hecho pensar seriamente, y me parece que debemos cerrar filas con el grupo del NO –el grupo que se opone a todo lo que quiere hacer el gobierno– y que está afectando a nuestras "aliadas y hermanas" grandes corporaciones. –Me parece, Margarito, que Charles Snob anda en campaña promoviendo alguna de esas candidaturas basadas en sembrar el terror en las personas mayores y en los más desafortunados de nuestra sociedad. El simboliza los Snobs que andan lanzando la acusación de socialistas a todos los que están empeñados en llevar a cabo políticas sociales: tan necesarias en este país donde, poco a poco, el trabajador ha ido quedando sin derechos y se están violando a diario sus derechos humanos. Tenemos que defender con nuestras ideas, y en todos los ámbitos, nuestro derecho a que se respeten nuestros derechos. Debemos levantar nuestra voz de igual manera, para protestar por las prisiones que están recibiendo, en Cuba, hombres y mujeres cuyo único delito es expresar sus propias ideas. Esto parece una sociedad feudal cuyo primitivismo ofende la conciencia de los hombres y mujeres libres del mundo. Indigno sería guardar silencio ante este atropello, como indigno sería permanecer indiferentes ante quienes quieren, en nombre de una libertad económica, atropellar derechos humanos fundamentales como el de la salud. –No te extiendas tanto, Javier Isidoro. Aborda el tema de los impuestos que nos afectarán a todos nosotros si tienen que pagar más las grandes corporaciones y los que tienen mayor poder económico: ¿qué piensas de esto? –Mira, Margarito: si seguimos ese criterio, lo mismo dirán del salario mínimo y habría que dejárselo a su discreción, pero, dada la crisis económica, argumentarán que la Patria exige sacrificios y que tendríamos que escoger: o el empleo sin ningún tipo de beneficio o el desempleo. En cuanto a las horas extras: habría que trabajarlas sin pago extra, o de lo contrario ellos eliminarán empleos. De la Salud ni decir nada, si ya ves como están sangrando porque se le está devolviendo al pueblo un derecho que había sido depositado en sacrificio ante el sagrado altar de la libertad económica. – ¿Qué crees de los inmigrantes ilegales? ¿Piensas, Javier Isidoro, que es tiempo de una reforma migratoria? –Este es un tema que demanda una respuesta urgente. Hemos visto como sujetos infames se han aprovechado de la condición de esta pobre gente y los han explotado por años: los ves arreglando jardines, los encuentras lavando carros, reparando casas y toda clase de trabajos menores; sin pagarles un sueldo justo. En eso se aproxima con paso ligero y como enseñando muchas preocupaciones Mr. Charles Snob, quien dirigiéndose a Javier Isidoro y a Margarito, les dice con aires doctorales: –Yo soy un defensor de la Democracia probado. Estoy en todos los programas de radio y televisión dando cátedra sobre derechos humanos y sobre la libertad. Día, tarde y noche hablo de esto. A fuerza de tanto hablar me he convertido en un palabrero importante, en un juez implacable de quienes no piensan como yo o como nosotros –ya que somos una secta política de estrecho y riguroso pensamiento– y les puedo afirmar que todo esto de la Salud es puro socialismo. Una ley que pone en peligro la santa libertad que nos ha producido tan buenos dividendos. En cuanto a la reforma migratoria: la apoyaremos dependiendo quienes participen en el proyecto, y no de acuerdo a lo que puedan ser las necesidades de este grupo, que no da su voto y por lo tanto, para nosotros, tiene una importancia menos que menor. –Disculpa que te interrumpa Charles –dice Javier Isidoro– pero me parece que estás atentando contra el principio de la igualdad y de la justicia. –Me da risa lo que dices, Javiercito, de verdad que estás en pañales. Yo –que soy un paladín de la democracia de tiempo completo– te puedo asegurar que la igualdad no existe y la Justicia es ciega; y sólo puede ocurrir el milagro de la vista si se le sacude con un respetable diezmo. –“En la naturaleza no hay igualdad”. Ya he escuchado este argumento antes, Charles, y se llenan la boca los anti demócratas, disfrazados de pro democracia, repitiéndolo una y otra vez. Pero aquí no estamos hablando de que un gato sea igual a una rata: estamos hablando de igualdad de derechos y en dignidad. Aunque todos estos seres humanos callaran ante tanta injusticia, las mismas piedras gritarían. –Vine hasta aquí porque sé que es costumbre de ustedes reunirse, y quiero invitarlos a una charla que daré el próximo viernes. En ella trataré sobre todos estos cambios que quieren introducir en nuestro país. Como adelanto les puedo decir que la era de cambio concluyó hace tiempo, que ahora estamos en nuestra era –que es la de la conservación– conservar todo aunque haya funcionado mal. Voy a denunciar a todos los que quieren cambios porque estos odian a este país. Cuando cometen la deslealtad de denunciar, como desastroso, nuestro Sistema de Salud que, a decir verdad, goza de una excepcional excelencia. En cuanto a estos inmigrantes: estos no son ciudadanos y por lo tanto no son sujetos de derecho. –Dice Margarito: ¿Qué piensas Javier Isidoro? ¿Vamos a ir a escuchar esta charla que dará Charles? –Me parece buena idea: así podremos debatir nuestras ideas; y podré recordarle a Mr. Snob que los derechos humanos no son derechos del ciudadano, sino de la persona. ¡Se siguen repartiendo las vestiduras de Cristo y sobre su túnica echan suerte!

Sunday, March 28, 2010

¡La muerte de los paneles de la muerte!

¡La Reforma de Salud ha sido aprobada! La sociedad tuvo la oportunidad de debatir en todos los foros las virtudes o errores de la misma. La estrechez de intereses partidistas convirtió lo que pudo haber sido una fiesta democrática en un gran hueco que trataron de rellenar con basura. Hubo muchos argumentos para tratar de impedir la aprobación de esta reforma. Uno de ellos era, simplemente: que se estaba hipotecando el futuro de nuestros hijos, nuestros nietos y biznietos. Pero estos ilustres representantes olvidaban que en estos precisos momentos hay hombres, mujeres, jóvenes y niños que están perdiendo a un ser querido porque les es negado un seguro médico; en virtud de leyes injustas e intrínsecamente perversas. La nueva ley –que combate una terrible desigualdad– debe ser saludada con espíritu patriótico, ajena a intereses partidistas. Los que se han unido en el propósito de desprestigiar la ley han formado un coro que presagia horrendas penumbras. Sin embargo, son tan contrarios sus intereses a los del pueblo necesitado que ellos no pueden ver los reflejos de un sol naciente. La gente común y corriente discute, en medio de confusiones, lo que habrá de afectar sus vidas y las de los suyos. En esa situación encontramos a Margarito, que aborda, como lo hace cada cierto tiempo, a su amigo Javier Isidoro. –Ha pasado la Reforma de Salud. Entramos a una etapa socialista –expresa con preocupación y enojo Margarito– nos esperan días grises. Se ha mutilado nuestra libertad. Se está hipotecando por los siglos venideros el porvenir de nuestros hijos y nuestros nietos. Pronto, muy pronto, se formarán los "paneles de la muerte". En fin, Javier Isidoro, lo único que puedo decirte es que esto es el Armagedón. ¡Que Dios nos coja confesados! –Antes de entrar directamente al tema me gustaría, Margarito, recordarte cuando te echaron del trabajo que tenías hace un tiempo y que sólo faltó que te dieran de patadas por el trasero. No tuviste donde reclamar porque en este Estado de la Florida las leyes protegen al empleador y no al simple empleado. ¿Eso fue así o no? –Sí, exactamente. Recuerdo que no encontré donde reclamar que me hacían trabajar horas extras sin pagarlas, como lo dice supuestamente la ley. –Entonces, Margarito: aquí tienes que, con ley o sin ley, los grandes intereses hacen lo que les da la gana. Ellos dan grandes contribuciones a las campañas de los políticos y nosotros tenemos que aceptar, en religiosa sumisión, su voluntad, que por cierto, la adornan como "voluntad democrática". Si te opones a ellos entonces sos un socialista que no agradeces las bondades de tan generosos corazones. ¡Migajas en acción! Eso mismo ocurre con la Reforma de Salud: que quienes ya no sienten el poder de tener en sus manos la vida y destino de los ciudadanos, la señalan de socialista; porque ya lo que hasta hace poco era un privilegio, ha pasado a ser un derecho y muy legítimo por cierto. –Me parece, Javier Isidoro, que no puedes olvidar que, como dicen algunos de nuestros valientes defensores, eso es una mutilación a nuestra libertad. Que debemos estar ojo al Cristo para que nadie, absolutamente nadie, nos arrebate este derecho por el que tantos hombres han muerto luchando. –De acuerdo con que a la Libertad hay que cuidarla, protegerla y defenderla; que por eso la Libertad pasa a ser una quimera cuando un grupo reducido de hombres determina, en función de sus intereses, qué es un derecho y qué es un privilegio. Recuerda, Margarito: que sin salud se acaba la vida y sin vida lo que queda es la libertad de nuestros familiares de escoger el paquete –de acuerdo a la bolsa de cada familia– que nos ofrecen los comerciantes de la muerte. Un servicio que, a decir verdad, mejora cada día. – ¿Pero qué me dices, Javier Isidoro, sobre la gran cantidad de millones que costará este plan y que, como dicen nuestros patriotas, afectará a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos? –Eso no es así. Los millones y millones de que hablan es porque en su mente están los millones que dejarán de percibir quienes han comercializado con la libertad y le han arrebatado sus derechos, como es uno de los más preciados, el de la Salud; la cual no puede estar en manos privadas y sin ninguna regulación. Los grandes intereses no tienen patria. –Mira, Javier Isidoro, todo esto lo puedo entender, pero hay algo que me preocupa: son los ya famosos "Paneles de la Muerte"; ante esto tenemos que ponernos de pie e impedir que suceda. –La Ley de Reforma de Salud le ha dado un golpe de muerte a los únicos Paneles de la Muerte que conozco, Margarito: son los que han funcionado sin piedad, y en nombre de la libertad; negando cobertura médica por una condición preexistente, ante la impasibilidad de quienes hoy critican esta ley, que traerá grandes beneficios a millones de seres humanos. Es la muerte de los Paneles de la Muerte. –Mira, Javier Isidoro, quien viene por ahí: es Carlos. Aunque dicen que ya no se llama así. – ¡Hola, hola a los dos! ¿Cómo han estado? –Bien Carlos. Comentando lo de la Reforma de Salud con Margarito. Me decía Margarito que ya no te llamas Carlos. ¿De qué se trata esa broma? –Tengo que explicarte un poco rápido ya que tengo muchas obligaciones que cumplir el día de hoy. Una de ellas era pasar por la llanura buscando apoyo para quienes, en nombre del patriotismo, se oponen a esta nueva ley, que atenta contra nuestra sagrada libertad: la libertad de hacer billete a como sea, siempre bajo la protección de la ley; dentro del más puro legalismo. Lo del nombre no es que yo lo hice a propósito. Yo trabajo en un club exclusivo: "El Club del Esnobismo". Todos los miembros me empezaron a llamar Charles: en verdad a mi me gustó. Después alguien me llamó Charles Snob y me dió tanta satisfacción, que ahora no sólo me llaman, sino que yo mismo me presento como Charles Snob. Una de las misiones que tenemos es defender a las grandes corporaciones que, a fin de cuentas, se sacrifican por darle beneficios al pueblo. Hoy estamos buscando las bases para que nos respalden. Antes de venir por aquí estuve en una comunidad de ancianos, hablando sobre los Paneles de la Muerte y eso ha sembrado el terror. Esperamos obtener excelentes resultados. –Hombre, Charles Snob, en lo que has quedado: sirviendo los intereses de los que violan los derechos de la gente pobre sin seguro médico. Me recuerdo cuando te llamaban en tu país “Carlos el fanfarrón”. Ahora: deberías informarte un poco más sobre lo que es un “snob”, pero vos ni siquiera llegás a eso: te quedas en "wanna be snob". –Digan lo que digan yo estoy en las alturas. Y no olviden que en las alturas están los santos. Pero, como dicen algunos de nuestros líderes: hay que bajar de vez en cuando y actuar con sencillez franciscana. Por eso aquí estoy en esta tarea de sacrificio por los más desafortunados del País; que les están mutilando su libertad...a morirse más rápido. Me tengo que ir. Voy a una reunión con personas influyentes que están en alerta permanente. Porque esta ley afecta el corazón de las compañías de seguro, de las compañías farmacéuticas, de quienes ganan doscientos mil dólares o más al año y a quienes servimos a tan distinguidos personajes. – ¿Has visto, Margarito, hasta qué punto es mezquina esta mezquindad? –Así lo veo, Javier Isidoro. En esta semana hemos visto una magistral imitación del Iscariote.

Saturday, March 13, 2010

Huelga y feria de trabajo en Nicaragua!

Como ya se ha vuelto una costumbre, Margarito y Javier Isidoro se reúnen siempre que el tiempo lo permite, para cambiar impresiones y, de esa manera, hacer menos pesada la cruz de la ausencia de la Patria, donde parecen soplar nuevos cielos y nueva tierra. – ¿Qué pasa Margarito?, con esa sonrisa que traes, es una cara de felicidad, se siente una vibración de optimismo que por mucho tiempo no se te notaba. ¿Cuál es la buena noticia? –La verdad Javier Isidoro, que siempre estás despistado, no participas en cuerpo, alma y espíritu de los grandes acontecimientos que se suceden casi a diario dentro de la patria, y que son un ejemplo para el mundo, y hablando claro, hasta para muchas democracias con más arrugas que la nuestra. –No es que no me interese lo que sucede por allá. Lo que pasa Margarito, es que he estado ocupado cumpliendo con algunos deberes ineludibles, que son parte de las obligaciones que, voluntariamente adquirimos. Y a tenor de estas obligaciones, fui llamado a integrar un jurado que me mantuvo con muy poco tiempo, pero además fue una lección más para mí. Fue uno de los acontecimientos más tristes de los cuales he podido participar en forma directa, y donde creo se hizo justicia. No voy a entrar en detalles, pero era algo así como tener sentado en el banquillo de los acusados a la pobreza en nombre de la justicia. Se acusaba a una pobre mujer de negligencia, casi de crueldad, porque sus hijos no tenían las comodidades mínimas que se requieren. Sus hijos no podían asistir a la escuela por carecer muchas veces de ropa, el agua era un privilegio y unas veces la tenían y otras no. En cuanto a la salud, por supuesto que no tenían seguro –ya que esto es un privilegio para quienes pueden pagarlo– y si bien estaban saludables, se temía que en caso de enfermedad fueran una carga .Y esto era un ingrediente más para sustentar la acusación y mandar a prisión a la infeliz mujer. No fue a prisión, pero ese día desfilaron “Ph.D” y toda clase de mengalos, en nombre del moderno mengalismo, pidiendo se saneara la sociedad y tomar medidas más fuertes contra los que han caído en situación de lamentable pobreza. Mientras se debatía el caso y se esgrimían toda clase de argumentos –los que por supuesto no harían cambiar mi decisión que ya estaba tomada por profunda convicción– en lo más profundo de mi alma me preguntaba una y otra vez: ¿Dónde han estado, dónde estaban, dónde estarían los pescadores de hombres? Y me venían a la mente dos respuestas inmediatas. La primera, que tomaran literalmente la frase y, en vista de que estos no son hombres sino niños, esto no les aplicaba, y para ser obedientes a las enseñanzas de las Escrituras, había que dejar que los niños se dirigieran al Creador como sus criaturas predilectas. La otra respuesta que, en medio de mis pensamientos se me ocurría, era que muchos de estos moralistas o religiosos, o mengalos que han usado las enseñanzas bíblicas para su provecho personal, y que la usan como un acordeón para que toque diferentes sones, y todo lo hacen para la gloria de su dios, le ayudan a su padre espiritual a completar algunas frases, porque es posible que éste se encontrara cansado y necesitara de sus intérpretes y escribientes. Por lo tanto a su dios le hizo falta decir que serían pescadores de hombres, pero de hombres de fortuna. Todo esto y mucho más me encontraba meditando, ya que es doloroso ver cómo los más indefensos de nuestra sociedad solo sirven para formar parte de comunicados pomposos, que hablan de sus derechos, pero los violan desconociendo sus derechos humanos fundamentales. Como el derecho a una mejor educación y a un seguro de salud sin tener que mendigar a nadie. De repente algo sucedió, o alguien dijo algo, que el debate se tornó interesante. Y es que el padre de esos niños se había ido del país, abandonando sus responsabilidades, y en estos momentos se encontraba sirviéndose del parlamento de su país, y en un homenaje al más puro de los fariseísmo, ha apoyado una monstruosidad de ley que penaliza el aborto terapéutico, poniendo en peligro la vida de inocentes y asesinando la libertad. Hay más detalles Margarito, pero los dejo para otro momento. Ahora quiero escuchar el motivo de tu regocijo, pero quise compartir con vos esta experiencia que he vivido en estos días. –Antes que nada, Javier Isidoro, quiero decirte que yo tengo serias dudas de estos que tanto predican el paraíso, ya que son, como dice un refrán: "El padre Malpica predica, pero no aplica. "Aunque entendamos bien: esto se refiere también a pastores y a quienes leen su propia biblia, a quienes aman la fama de la riqueza como la riqueza misma. Con sus actuaciones en el quehacer cotidiano enseñan que es una blasfemia abandonar, por un dudoso paraíso, el bien terrenal del que disfrutan. –Yo creo Margarito, que no podemos generalizar, ya que hay honrosas excepciones, tan honrosas como tan pocas. Ahora dime, ¿cuál es la razón de tu alegría? –Las noticias son muchas pero, por falta de tiempo, ya que vos hablaste mucho, trataré de comentarte solamente dos: una de las más importantes, y que alegra el corazón del pueblo trabajador, es que hace poco tiempo, algunos miembros de la Asamblea Nacional de Nicaragua abandonaron la huelga que mantenían, con profundo espíritu patriótico, en reclamo por algunas medidas populistas y otros decretos de Ortega. – ¿Te refieres a la ley moratoria? –No Javier Isidoro, esa fue la ley que les impulsó a abandonar la huelga, ya que igual que Ortega, creen que hay que favorecer al pueblo, que está siendo explotado por un sistema financiero que parece expresión genuina de la más recalcitrante derecha, aunque ésta puede ser tradicional o revolucionaria, pero derecha al fin. –Por lo que me dices Margarito, es que estos hombres, que se deben encontrar con un gran agotamiento físico por la falta de alimento, dejaron a un lado su reclamo del populismo del presidente, para abrazar una medida de extraordinarios alcances populistas: ¿es así? –Aquí te tengo que aclarar, ya que vos estás totalmente desinformado, que la huelga no fue de hambre gracias a Dios, ya que esto hubiera podido poner en peligro la vida de estos hombres ricos en glóbulos rojos, tan ricos como cualquier sanguijuela. Ellos, la huelga que ejercen de forma magistral es la de trabajo, es decir, no asisten a sus funciones para hacerse "sentir", y si asisten, se dedican a dar paseos dentro del recinto, caminando de un lado a otro, pensando que esta presión tendrá que llevar al presidente Ortega a la mesa del diálogo, y buscar un nuevo acuerdo de Nación. –Me parece que esa presión, o esa huelga, debe tener algún resultado positivo para el pueblo ya que, como vos has de saber Margarito, al menos ese dinero que ellos dejan de cobrar se puede utilizar en obras de beneficio social; y yo creo que es de admirar la actitud de estos parlamentarios. –Equivocado otra vez Javier Isidoro, ellos no renuncian a su sueldo. Esta es una huelga de trabajo, no de salario. Aunque ya hay voces del pueblo que le están pidiendo al presidente un decreto para que el que no trabaje no cobre. Y yo creo que esta medida, aunque la llamen populista, sería bien recibida. Aunque ya sabemos que, para los asuntos fundamentales hay unidad en patria, aunque algunos inconformes, como siempre, dirán unidad en populismo. Y eso me alegra, porque abre el camino a la reconciliación nacional, ya que es más lo que une al gobierno y a la oposición que lo que los divide. –Me parece entender Margarito, que esto de las huelgas son para el consumo de los babosos: para hacer creer que están en pie de lucha por fortalecer la democracia, pero que lo que los divide es la empleomanía. Buscar sus fichas, que en verdad lo que se necesita es un buen curso a lo firuliche, un poco de maroma y caso resuelto. Quedo claro de que las acusaciones, usando calificativos de guerra, señalamientos fuera de tono, faltas de respeto a la primera dama, son parte de este circo tan bien montado y que produce tan excelentes dividendos. Es la política de la teoría, una política sucia y disminuida: se odian en teoría, pero se aman en la práctica. –Después de lo que te he escuchado, Javier Isidoro, yo creo que la otra buena noticia no es tan buena, según veo, ya que yo pensaba que en nuestro país había una feria de trabajo y que estaban entrevistando gente. Pero si las cosas son como vos decís, la cosa está un poco gris. Ya que yo no he tomado clases de circo, y eso es un requisito que pueden llenar los parientes de los parientes de los opositores de nuevo cuño. –Bueno Margarito, eso es lo que hay. Aunque hay más todavía, ya que dicen las malas lenguas que pronto pasarán una ley que será un reconocimiento a la habilidad, a la destreza profesional. Y es que ya existe el proyecto, al que le están dando los últimos toques, el cual dice, más o menos, así: “La Asamblea Nacional de Nicaragua, reunida en sesiones extraordinarias, lo que implica un gran sacrificio, pero que se lo dedicamos al pueblo de Nicaragua, decreta: Al que robe unos zapatos hay que darle las medias. Al que robe unas vaquillas, seguirlo por mar y tierra y pedirle que haga el sacrificio de quedarse con la tierra. Al que robe una casa, pedirle, suplicarle en nombre de las fuerzas celestiales, que se quede con los cuadros. Que tiemble el pueblo, pero si no nos dan los puestos que queremos, haremos otra huelga y otra más y muchas más”. –Me voy Javier Isidoro, y como siempre, me vuelves a quitar el optimismo. Pero estaré pendiente de la pomposidad folclórica de la búsqueda de empleo, y de los nombramientos, que tienen mucho de entusiasmo pero muy poca dignidad. –No te desanimes Margarito, recuerda que estos cargos, bajo las actuales circunstancias, tienen como lema: "Sólo salvará la cabeza el que la haya perdido”. –Eso me lo explicas otro día, Javier Isidoro. Esto que decís me recuerda el refrán que dice: "El hombre piensa con el estómago”.