Sunday, September 26, 2010

¡Un bálsamo y un ramo de rosas!

El pobre Margarito, que sigue caminando con su condecoración en el pecho (su residencia) por temor a ser agredido en nombre de los derechos humanos, trae entre sus manos una carta y le dice a Javier Isidoro:”Aquí nos manda Charles esta nota ya que no puede reunirse con nosotros por sus responsabilidades políticas”. La nota dice: “Hola, espero que estén pasándola bien y haciendo sus cuentecitos. Yo no he podido reunirme con ustedes por estar dedicado en alma, vida y corazón a los asuntos políticos que como saben, o al menos lo deben suponer, afectan el destino de todos los ciudadanos. No es tiempo ni de cuentos ni de cuentecitos, es la hora suprema de abrirles los ojos a tantos ilusos que se imaginan que en esta vida hay algo gratis cuando la realidad nos enseña que nada es gratis. El primer triunfo que estamos celebrando los hombres pragmáticos como yo es la derrota que le propinamos al “Dream Act”. Este no debe ser la prioridad de quienes estamos preocupados por el futuro de nuestros tataranietos que un día no muy lejano entrarán a formar parte de nuestro paraíso terrenal. Esto sí es preocupación de todo verdadero y legítimo patriota. Además, vuelvo y les repito que en esta vida nada es gratis y los que han apoyado este proyecto perseguían algún fin político y nosotros juramos que no les permitiremos más atentados contra nuestra democracia. Debo confesarles también que no nos hemos rendido referente a la reforma de salud. Estamos ideando de qué manera le restamos efectividad ya que es una flagrante violación de los derechos humanos puesto que nadie puede ser obligado a tener un seguro. Hay que respetar a las personas que prefieren alistar sin contratiempos su equipaje y no estar atrasando el viaje a su destino. Tanta preocupación por los que nada tienen (ni salud, ni dinero) es profundamente sospecho y les ratifico una vez más que nada es gratis. Hay otros temas que quisiera comentarles pero ante el temor que no los puedan asimilar o digerir se los voy a comentar personalmente la próxima semana, ¡ah! se me olvidaba decirles que ayer estuve celebrando la decisión de nuestros comisionados que siendo verdaderos y sacrificados demócratas, demócratas de copete, no se han dejado intimidar por los reclamos del pueblo, del pueblo común y corriente. Se abrazaron como verdaderos apóstoles de la libertad y de la justicia a la defensa de nuestros servidores públicos que a gritos pedían aumentos de salario y en nombre de la democracia aumentaron los impuestos y aumentaron los salarios. Como les vengo diciendo estos servidores especiales del gobierno tienen que ganar por su trabajo y representan intereses especiales y nada es gratis. Bueno, muchachos de ayer, nos vemos pronto y les tengo unos cuentecitos para cuando el tiempo me permita poder reunirme nuevamente con ustedes, Charles Snob” “¿Qué te parece Javier estas ideas de Charles?” “Me parece excelente que exprese lo que piensa, eso es la libre expresión del pensamiento y de la misma forma le expresaremos las nuestras en cuanto nos reunamos. Te voy a narrar un cuento que me lo dijo un amigo el fin de semana pasado –continúa Margarito–parece que es nuevecito y parece que es añejo: ‘¿Dices compadre que están invitando a una reunión importante con Don Filemón?’ ‘Sí, compadrito y se rumora que es de gran importancia para nosotros los campesinos ya toda la gente de la finca Los Onésimos y las comarcas de los alrededores están listas para asistir. Parece que soplan nuevos vientos, es como un asunto de vida o muerte’. Así llega el gran día y se aparece Don Filemón rodeado de amigos y servidores y con grandes rollos de papel, parecen escrituras, quizás testamentos, son papeles y más papeles. ‘Amigos campesinos, vengo a esta finca de los Onésimos a traerles un mensaje de esperanza y ustedes bien saben que mis amigos y yo no somos vendedores de esperanzas, somos hombres preocupados por sacar adelante a nuestro país y dispuestos a luchar para que ustedes sigan gozando de una verdadera libertad. Traigo, traemos para compartir con nuestros hermanos campesinos varios artículos o editoriales que nos imaginamos ustedes no han podido saborear’. ‘Perdón, patrón, pero el problema es que nosotros no sabemos leer y los que lo hacen a medias no entienden muchas palabras y los que lo hacen mejor no pueden dejar de comprar la tortilla y la cuajada por un pedazo de papel, así que usted, Don Filemón, creo que puede entendernos’ termina diciendo Onésimo. Por tradición y por generaciones, los campesinos le ponían el nombre de la finca a sus hijos y estos repetían la costumbre de tal manera que la finca estaba llena de Onésimos. Estos a su vez, llamaban a todos los patrones Filemón y se referían a ellos como los Filemones. Son cosas de nuestros pueblos, tal vez picardía o tal vez ahorro de nombres, sabrá Dios. ‘Entiendo, claro que entiendo mis entrañables amigos campesinos, por eso ando en peregrinaje para ponerlos al día de lo que pasa en nuestra patria y para que conozcan los pensamientos de nuestros patriotas. Nosotros hemos denunciado ante la opinión pública nacional e internacional el peligro que corren nuestras libertades en nuestra Nicaragua y hemos exigido que todos hagan causa común para evitar el peligro que nos acecha. También hemos exigido que ustedes los campesinos hagan también un solo frente. Pero para evitar malos entendidos quiero leerles la esencia de un editorial y es que los miembros de la empresa privada no pueden perder su identidad y desvirtuar sus funciones que es la de mantener una economía fuerte en casamiento de amor y de intereses con el gobierno. Por lo tanto ellos están exentos como institución de tomar posiciones partidarias. Todo esto nosotros lo entendemos y lo apoyamos, tenemos que defender nuestros negocios y teniendo saludable nuestra economía estaremos en virtud de nuestras armas corteses en capacidad de defender la libertad de ustedes, hermanos campesinos, que se encuentra en peligro de muerte–o de resurrección, piensa Don Filemón–Traten de calmarse que pronto terminamos . Solo quiero que mediten el gran sacrificio que estamos haciendo nosotros que es algo así como ir cabalgando a lomo de un tigre para mantener nuestros privilegios que son la garantía de la libertad de ustedes’... Uno de los Onésimos que de esclavo solo tiene el nombre, le grita ‘ojalá terminen dentro del tigre’–se alborota la gente y comienzan gritos de todos los colores, de somocistas, de sandinistas, colores rojos y rojos y negros, que se vaya, que se vayan, esos lo que representan es a los ¡Mercaderes de Nicaragua! ‘Antes de retirarnos solamente quiero comentarles un editorial que genialmente fue titulado nada es gratis y es que los pueblos, los más necesitados, corren el peligro de ser sometidos a esclavitud cuando les dan el maíz de gratis y los chanchos de monte son poco a poco dirigidos dentro de una cerca y así pierden su libertad, cuando se acostumbran a las dádivas y otras regalías. Todo eso lo llevan a cabo resentidos sociales que nos pueden llevar a la ruina... ¡Nada es gratis! ’Quiere decir que nosotros somos chanchos de monte’– grita otro con el ánimo ya caldeado–‘Calma, calma–empiezan a gritar los Filemones –nosotros lo que traemos en estos artículos es un bálsamo para que los cerdos vuelvan a ser hombres de dignidad’. ’ ¡Un bálsamo!– Lo interrumpen’ y otro alarido, ¿como los Mercaderes? ‘Recuerden, no pierdan su libertad, ahora ustedes pueden cambiar cuando quieran de finca y nada ni nadie les dice nada, pueden ir a la finca vecina La Codicia, pueden ir si quieren con toda libertad a la de La Soberbia o pueden ir a la de La Gula y...Otra voz que dice ‘ya no queremos más mentiras de ustedes los Filemones y de su nuevo partido...basta...basta a nosotros nos llaman chanchos de monte por vivir en pobreza y necesitar del pan de cada día, pero es peor, mil veces peor hacerse el chancho por ambiciones económicas o de poder. ¡La honestidad y la cochinada son relativas!¡Muchas palabras y pocas nueces!’ Para tratar de que la fiesta termine en paz se adelanta el programa y los más serviciales tienen un representante que se levanta con un ramo de rosas para entregárselo a los Filemones, pero alguien le había entregado a este servil una notita para que se la entregara a Don Filemón y a los demás Filemones...Nuestro hermano Onésimo procede a entregar un hermoso ramo de rosas...cuando Don Filemón ve la notita empieza a leer y a medida que leía se le saltaban los ojos de rabia y es que la nota decía: ‘Este ramo de rosas es para que ustedes los que se hacen los chanchos o los asnos se lo coman completo y se vuelvan hombres, con editoriales como los que usted ha leído parece que fueran los estatutos de un partido de narcisos, un partido de chamarros, de incontaminados, de inmaculados, representantes de la democracia de los puros, cuando aquí en nuestro país nadie, absolutamente nadie examinado de dentro a fuera, puede llamarse inocente...parecen barricadas de insolencia y de desprecio a los más humildes. ¡Un ramo de rosas para que se lo coman!’ ‘¿Qué dice la notita?– preguntaban algunos curiosos que aunque la tuvieran de frente nunca lo hubieran sabido– ¿qué dice Don Filemón?’ ‘Mis amigos campesinos, alguien que quiere el bienestar de la patria me pide en esta nota amistosa que les solicite a los miembros de la prensa que se constituyan en partido político y que se llamen el partido blanco como símbolo de pureza y de inocencia ¡El partido de los puros! ‘–aplausos, aplausos, vivas, vivas– un nuevo partido que no cuente entre sus miembros a nadie que en los últimos ochenta años haya tenido participación en la vida política de la nación’... ‘¡Qué,qué dice!–se oye a alguien exclamar–¡ese será un partido de fantasmas o de ángeles o de demonios!’ Hasta aquí este cuentecito termina diciendo Margarito...”

Sunday, September 12, 2010

¡Un decreto de comedia y una vergüenza publica!

“HolaJavier Isidoro, por falta de tiempo te narro un pequeño cuento ahora mismo “–dice Margarito. ‘¡Ahora sí! Ya no hay nada más que hacer, si hasta el día de hoy el paludismo ha sido nuestro compañero inseparable por las arremetidas violentas e insaciables de estos mosquitos como verdaderas excelencias, imaginate ahora que tenemos una verdadera Excelencia.– le dice el mandador de la finca tira la piedra y esconde la mano a su compañera de vida, la siempre hacendosa, la bonachona, la Pancha– ‘Yo sé Panchito que las excelencias nos han chupado la sangre por los siglos de los siglos pero ya llegará el día que alguien enviado del más allá se compadezca de nosotros y las fumigue de una vez y por todas.’ Estos campesinos, en su picardía, llamaban a los zancudos, excelencias... ‘Excelencia, por aquí no puede pasar, por ese lado hay muchas almas en pena tratando de saludarle y edir, pedir y pedir’ ‘Que maña la de esta gente–Hay que tener una reunión con los principales medios de prensa para que se inicie cuanto antes una campaña haciendo ver a este pueblo que nosotros estamos sacrificando nuestro tiempo(es decir dólares)para mejorar el nivel de vida de todos– dice pavoneándose su Excelencia–y decile a nuestros socios y amigos que tienen que decir que venimos a remangarnos las camisas y que nos apoyen en nuestra prioridad de gobierno, nuestro principio y fin que será comer chicharrones. Lo haremos gruñendo con alegría porque reduciendo esta población, menos sombras nos harán’. ‘No se preocupe Excelencia sus ideas serán recibidas con gran júbilo ya que todos estamos conscientes que usted es el sostén de la patria, diríamos los mismos cimientos dice uno de sus sacrificados secretarios o paniaguados lo que viene a ser lo mismo’.’ Fulanito acércate, te voy a decir algo muy privado –dice su Excelencia con una vocecita que parecía como un baño de pudor–vamos a pactar con los del Frente Sandinista para poder comer con toda tranquilidad el chicharrón que tanto le gusta a la gentecita y en esta empresa nos van acompañar nuestros honorables socios, nuestros amigos financieros y los forjadores de la opinión pública ya que es un compromiso de patria’...’Pero, pero, me parece, Excelencia, que esto hay que dorarlo bien ya que muchas personas que lo apoyaron no quieren nada con esta gente que han demostrado tener una vocación de perpetuidad que puede ser peligrosa para esta nuestra democracia. Democracia que tan excelentes ganancias ha proporcionado a tantos paladines; ¿no le parece Excelencia?’ ‘La verdad, vos no sabes nada de política, sos un muchacho, un bebé sin experiencia. Yo te puedo decir que al frente y a su secretario me los echo en la bolsa (ja ja ja), mañana mismo voy a iniciar mi plan y voy a declarar ante la opinión pública que Ortega es un verdadero estadista. (Je je je)’. Así se inició un nuevo período de nuestra historia, se libró una lucha encarnizada que paralizó al gobierno de su Excelencia y él en su arrogancia se veía como el mejor presidente de la historia. ¡La mejor de las Excelencias! ‘Yo puedo hacer lo que me dé la gana– repetía –ya que el pueblo votó por mí, no por partido ni por programas, yo soy el único, el predestinado, el insustituible, soy una verdadera e indiscutible ¡Excelencia!’ ‘Dicen, Excelencia, que usted ha cometido un grave error en pactar con Ortega’ –le dijo alguien de los pocos que se atrevían a contradecirlo y ocupado en ese momento leyendo todos los periódicos que se desvivían en alabarlo contestó–‘Si de alguien yo soy plagiario es de Dios, no olvidemos que éste pactó con Satanás referente a Job ‘ Uno de los honorables serviles a su servicio exclamó con patriótico entusiasmo ‘usted es:¡Nuestro ángel de la guarda, nos enseña la senda de la verdad y es un bienhechor de la patria, viva su Excelencia!‘ En otra ocasión estaba reunido en consejo de ministros y escucha que vienen de la calle gritos y protestas y se asoma con cautela y logra ver algunos rótulos que decían: ¡Muerte a las excelencias! ¡Necesitamos salud! ¡Nos mata el paludismo! ¡No más excelencias! Y aquí se produce un decreto para la historia. Se pone de pie y ordena a sus secretarios que copien y den a conocer el siguiente decreto:"El presidente de la República reunido en consejo de ministros suprime a partir del día de ayer el uso de "Excelentísimo" ya que nosotros somos solidarios con el pueblo y no chupamos sangre, comemos igual que todos, deliciosos chicharrones."-Un decreto de comedia.-(los presentes lanzaron gruñidos de felicidad)’La gente no se va Excelencia’,’ te dije que no menciones más esa palabra aunque el trato y la obediencia sigue siendo la misma, ¿entendiste chavalo?’ ‘Disculpe Don, pero el pueblo tiene serios problemas de salud y siguen protestando, ¿qué hacemos?’ ‘Llamen al encargado de salud y que les hable, ya deben estar más contentos después de mi decreto pues demuestra que todos somos iguales. (ja ja ja)’. Silencio, silencio va a hacer uso de la palabra el secretario del ministro de salud, por favor guarden silencio. shh, shh, shh. ‘Querido pueblo la salud de ustedes es nuestra salud, sus preocupaciones son nuestras preocupaciones, sus gustos son nuestros gustos. Por eso y en honor al deseo del presidente nos hemos dado a la tarea patriótica de comer chicharrones en el desayuno, almuerzo y cena y en esta labor de solidaridad y de amor a la patria, nuestro ministro ha perdido una pieza dental y sus fauces martirizadas ya habían empezado a despedir un aliento de angustia. Por lo tanto para evitar esta vergüenza pública no podrá atender por hoy sus reclamos, pero les recuerda para su tranquilidad que por decreto se han eliminado todas las excelencias’... La gente del pueblo que ya no tenía casi dentadura no aceptaba que por la falta de una pieza dental se cayera en vergüenza pública y tampoco entendía que por un simple decreto las excelencias iban a dejar de chupar sangre... ¡Una vergüenza pública! Hasta aquí este cuento,dice Margarito.Hasta pronto...

Monday, September 6, 2010

¡La legión de los logreros!

“En vista de que Charles no va poder reunirse con nosotros debido a sus compromisos electoreros te voy a narrar un sencillo y pequeño cuentecito –le dice Margarito a Javier Isidoro, –aunque estoy seguro que el cuento que nos traiga Charles después de todas sus danzas será más interesante y mucho más fresco...” Reunidos en un restaurante se encuentran varios amigos disfrutando de un día de asueto de esta gran ciudad, de este gran país. El tema que se trataba con pasión era referente a lo que uno de ellos llamaba la legión de los caballeros por la defensa de la sociedad. Y así les decía: ‘nosotros nos debemos sentir orgullosos que uno de nuestro barrio, de nuestro mismo origen, de nuestra clase trabajadora, se encuentre en las alturas y tenga una responsabilidad tan grande como la de limpiar nuestra sociedad de quienes violan las leyes y se colocan al margen de ellas. Yo doy testimonio –continuaba diciendo –de la vida sacrificada de Don Pánfilo’. ‘Por Dios –levanta la voz Luis otro de los comensales –ese tal Pánfilo no es más que un vive bien a costillas de los más desgraciados de la sociedad, él es una pieza que sirve para llenar los baches del sistema y hacer creer que funciona casi a la perfección, justificar las astronómicas partidas presupuestarias que salen de los impuestos de los contribuyentes que día a día se hacen más insoportables. Su trabajo (por no decir maldad) consiste en la actitud perversa de contar dinero en casa del pobre, o hartarse frente al que tiene hambre y ofrecerles a estos miserables trabajos al margen de la ley. Después, él mismo como maestro de la chivatería los entrega como trofeo en prueba de su inequívoca eficiencia. Así puede justificar el sueldo que todos nosotros le pagamos, no trabaja para evitar el delito, sino para promoverlo. No lo mueve la defensa de la sociedad, tampoco respeta la ley ya que acusa y señala a los demás para que no lo vean a él, estoy seguro que si le abren la gaveta está llena de cucarachas. Lo único que le importa es la ¡Ganancia! Una ganancia hermanada con su avaricia es alimentada a costa de destruir vidas sonriendo y sin ningún esfuerzo pueden añadir mil colores al camaleón’. ‘Yo estoy totalmente de acuerdo con vos, Luis, – dice Juana –ya que a este tipejo le cae como anillo al dedo una de las enseñanzas de un dramaturgo que escribe:"Mientras sea yo un mendigo, despotricaré y diré que no hay más pecado que ser rico, y siendo rico, mi virtud entonces será decir que no hay más vicio que la mendicidad."Hoy por hoy es el azote de los más desgraciados y desesperados y de los que por falta de instrucción y de trabajo viven en una pobreza crónica como el hijo de la peluquera, del jardinero y muchos más que este bicho como alma que se la lleva el diablo corrió a ofrecerles un trabajo y después de haber completado su maldad, recibir como premio una especie de condecoración que hasta el día de hoy no sabemos donde la tiene. ¡Todo por ganancia! Yo les puedo decir amigos –continuaba la valiente Juana– que estamos frente a un búho de ratonera, es un virtuoso de la delación, de la chivatería y de la simulación y no es miembro de una legión defensora de la sociedad, lo que puedo afirmar sin temor a equivocarme es que pertenece a la legión de los logreros. ¡Todo por ganancia!’ ‘La verdad –dice Luis– que nadamos en programas pero los que deben de prevalecer, se desaparecen y nos quedan como una carga los que sirven para la proliferación de estos vividores. ¡Una avaricia desmedida!’ ‘Estoy francamente sorprendido– dijo el primero que había hablado– yo he tenido un concepto diferente de Pánfilo y hasta por ahí escucho algunas bromas de que ha gastado sus rodillas en los confesionarios siendo casi un huésped permanente de los templos. Hoy por la tarde tengo una reunión en su casa ya que tiene la intención de vender una propiedad que tiene de inversión’.’ Ja ja ja – se tira la carcajada Juana –qué poco conoces a este hombre, jamás venderá nada al precio del mercado, pero tiempo al tiempo, me vas a contar cuando termines tu reunión. Es el padre de la avaricia. ‘Buenas tardes Don Pánfilo, ¿cómo le va?’ ‘Bien, muy bien, llegaste en el mejor momento para poder compartir con vos una inmensa alegría que tengo ya que hoy por la mañana cerré un buen negocio y es que la casa que iba a poner a la venta la voy a financiar yo mismo a treinta años y eso me va a producir una ganancia cinco veces más que venderla hoy por hoy. Un verdadero dineral’. ‘Pero, pero qué dice usted Don Pánfilo, ¿treinta años?’ ‘Tal como lo oyes y no te molestes por haber venido en balde, pero al menos voy a tener la oportunidad de invitarte a celebrar mi cumpleaños el próximo viernes’.’ Disculpe la pregunta pero ¿cuántos años va a cumplir?’ ‘Cumplo ochenta y dos primaveras y cada día que pasa aumenta en mí el deseo de tener más y más, cada día más. – ¡Ganancia, sé mi señor, pues he de adorarte!... ¿Qué pasó amigo –pregunta Juana–vas a vender la casa? No puede ser ya que la va a financiar a treinta años, pero me invitó a celebrar su ochenta y dos cumpleaños y se ve bien de salud ya que su mayor problema es que tiene dificultades para caminar por una montaña de hemorroides que lo afligen desde hace tiempo’ ‘¡Al menos, al menos–exclama Juana– ya la naturaleza o la divinidad del infierno se ha vengado! Este búho de ratonera terminó enfermo de avaricia que le quita el sueño y por cada maldad (delación)que hizo le dieron una condecoración que no era visible, pero paso a paso le fueron construyendo su propia y peculiar corona. No es de espinas, pero se sienten como espinas.–Un jardín de hemorroides.–La tragedia de esto es que esta clase de elementos sigue actuando en la impunidad y si Pánfilo hoy está retirado deja tras de sí una escuela de seguidores que como sanguijuelas viven de nuestros impuestos’. Hasta aquí este cuento dice Margarito que no refleja en estas pocas palabras la urgente necesidad de hacer cambios reales en la sociedad donde muchos valores están tergiversados. ¡Donde se consagra la avaricia y todo por ganancia!

Sunday, August 29, 2010

¡Has enterrado a un hombre vivo!

Como dice la canción unos ríen y otros llorarán, mientras Margarito mantiene adornado su pecho con su residencia ante las amenazas de quienes pretenden solucionar el problema migratorio haciéndolo más grave, gastando los recursos de los contribuyentes y elevando el nivel de la intransigencia y de violaciones a los derechos humanos, otros se regocijan y celebran en grande porque se abren nuevos horizontes para su prosperidad económica. Aparece de repente Mr. Charles Snob con una gran sonrisa y moviendo los pies con gran agilidad a un ritmo que produce grandes energías. “Hola Charles, que bien bailas y que contento estás, – le dice Javier Isidoro, – ¿nos puedes decir cuál es la razón de tanta celebración?” “Estos pasos que ustedes están viendo son de un principiante ya que los maestros de esta danza no se dejan ver tan fácilmente, trabajan tras bastidores para no ser contaminados por el odio y por la envidia de quienes pretenden que les caiga el maná del cielo y por las incomprensiones de personas como ustedes que aunque actuando de buena fe siempre están equivocados por falta de información y de instrucción. Sin embargo, hemos llegado a la conclusión de que es mejor escuchar sus desahogos un ratito ya que la memoria de las masas es corta, antes que hacer serias y profundas reformas de educación, porque nosotros somos del equipo que creemos que la instrucción es necesaria pero prematura para el pueblo”."Bueno, ya está bien –dice Margarito– ya conocemos tu forma de pensar, pero le das bien a esos pasos de marimba”. “No, no Margarito, no es marimba, es un paso muy viejo pero bien adornado, es una danza que se titula la danza de los millones y es nuestro himno de combate para las elecciones de Noviembre. Nada ni nadie nos podrá detener ya que este ritmo lo conocen a perfección importantes medios de comunicación y como no hay límites de dinero para la campaña, ya nuestro movimiento no lo para nadie. Como es lógico, en una sociedad de libre mercado, todo tiene su precio”. “Dijimos la última vez que nos reunimos que teníamos que desintoxicarnos de todo este ambiente que en materia de política y de derechos humanos deja mucho que desear –dice Margarito– por lo tanto les voy a narrar una pequeña historia que ocurrió en mi pueblo hace muchos años pero que no podemos permitir que se eche al olvido”... “En una mañana de Mayo – continua Margarito–algo extraordinario estaba ocurriendo en las concurridas calles de nuestra ciudad. La gente se amontonaba en las esquinas y dejaban a un lado sus canastos, los coches se paralizaron ante el relincho de los caballos, las pulperías cerraban las puertas y es que se escuchaba el toque de campanas por el norte, el sur, el este y el oeste. Era un toque que parecía de dolor, pero tenía sabor de alegría, se levantaba con fuerza desde lo más profundo de la tierra y se sentía que bajaba del cielo con ímpetu celestial. Era como si las fuerzas espirituales, las de abajo y las de arriba, reclamaban algo que les pertenecía”.”¿Qué pasa, compadre? –pregunta Manolo, ¿es que acaso se han vuelto locas las campanas?” “No, compadrito, es que nos dejó el jefe, el insustituible y todas las iglesias le reclaman para tenerlo aunque sea por última vez en cuerpo presente. Se hacen todos los preparativos y todas las comitivas se hacen presentes para despedir a este personaje que dejaba huellas imborrables en ese pueblo”. “El entierro no era uno común y corriente e iba a ser acompañado por todas las organizaciones desde cívicas, religiosas y hasta el más descolorido de los partidos, pero todos querían formar parte de este acontecimiento tan colorido y lleno de pompas. En el pueblo vivía un joven inquieto que siempre estaba presente en cuerpo y voz, –no en espíritu– para dispararse un chagüite y era un punto fijo en tres tipos de acontecimientos: las bodas, aniversarios y entierros. Le decían el joven trino. Hay quienes afirmaban que era capaz de hacer llorar a una roca o levantar a Lázaro y esto lo hacía ya fuera en estado de goma, en ayunas, disparado de hambre, enfermo y como casi siempre hasta donde no es...borracho. Uno de sus amigos Manolo comienza la búsqueda del joven trino y llama a otros más para que lo encuentren ya que está desaparecido y el entierro después de pasar por todas las capillas ardientes y manifestaciones de dolor, va camino al campo santo y se necesita que este joven le dé su despedida”. ”Por fin, por fin te encuentro –le dice Manolo. Tienes que estar en el cementerio en menos de una hora para que despidas al jefe que el Señor infinito en su misericordia se lo llevó de este valle de lágrimas”. “¿Qué, Cómo, Dónde, Cuándo?” –dice en un interminable balbuceo el joven trino que se encuentra hasta el hígado y no sabe si es de día o de noche. “Por favor, tienes que sacarnos de este apuro ya que nuestra organización no se puede quedar atrás –le dice otro amigo,– no podemos permitir que este gran hombre que se nos fue se le despache de este mundo sin que vos le digas unas cuantas palabras. Tienes que sacarnos de este apuro”.”No te preocupes –le dice Manolo– después de que hayas cumplido nos vamos a dar unas copitas pero antes tienes que ser un Demóstenes. Den lugar, un lugarcito por favor tenemos que llegar hasta el sepulcro “y después de tanto esfuerzo logran llevar al joven trino hasta el lugar mismo donde se encuentra el estuche de quien ya no volverá a ser parte de este mundo ni para bien ni para mal. Cuando pone el primer pie se escapa de caer y se abraza a una cruz y dice:” ¡Oh cruz, a ti me acerco, a ti me abrazo, que yo guste, muriendo, la vida!(parecía parte del discurso)Venimos a despedir a un grande, que nunca se engrió por los elogios ni se empequeñeció por las acusaciones. Conociendo su carácter sabemos que por sus actuaciones en la vida él en estos momentos está librando su última batalla y es arrebatando el derecho a estar en el cielo porque el cielo lo arrebatan los violentos. Conquistó tierras, muchas tierras y lejos estuvo de la envidia, por eso gozaba de los bienes ajenos como si fueran propios. Muchos por maldad y por lo injusta de la justicia humana lo han malinterpretado, pero ha sido un Cristiano que rompió con las tradiciones y puso en práctica uno de los mandamientos supremos del Cristo crucificado el amor por nuestros enemigos. Por eso supo amar a quien fue por veredicto de los siglos y de los misterios:¡La suma de todas las criaturas! –y exclama dirigiendo los ojos al cielo y abrazado a la cruz que lo salva de no caer en la misma tumba– ¡Jóvenes murieron los elegidos!¡Fue un esposo ejemplar! En eso, uno de los amigos se le acerca y le dice en voz baja que el muerto ya era un anciano, que nunca fue casado y que se baje rápido y no siga hablando ni una palabra más, pero el joven trino le dice, “vos me dijiste que el muerto era el jefe”.” Es el jefe pero del municipio y no del país”. Logra ver hacia una esquina donde se encuentra una multitud y se encuentra con los ojos encendidos del hombre al que había enterrado y por la ceguera del guaro no sabía si esos ojos lo miraban con odio o estaban llenos de lágrimas, como los de muchos que se encontraban en el cementerio, ya que eran tantos los ojos que lloraban que no se podía decir si era para quedar bien con el jefe que asistía a su propio entierro o era por las palabras emotivas del trino que cogió más fuerza al darse cuenta de su error. Con los ojos llenos de lágrimas seguía despidiendo al vivo ya que el muerto no contaba con descendencia directa. “Para terminar –dijo con acento encendido–: quiero proponer que alrededor de esta tumba se erija una población de estatuas, de un músico, de un poeta, de un pintor y de un escultor, para que se recuerde que en medio de ellas permanece bien guardado un político que nunca murió”. Termina el discurso, se entonan las notas del himno nacional y se le acercan conocidos y amigos y le dicen:”Qué desastre lo que has hecho. Has enterrado a un hombre vivo”. Otro le dice “Esa maldad tuya te la va a cobrar el jefe. “Has enterrado a un hombre vivo”. Otro de esos que ya no caminan pero se arrastran con un verdadero arte le dice: “al menos reconociste que el jefe es un defensor de los artistas y las artes y lo van a estar custodiando las cuatro estatuas, pero: Has enterrado a un hombre vivo”. Cuando se encuentran fuera de este ambiente que es más de compromisos y menos de dolor se dirigen a tomarse las copitas ofrecidas y Manolo que está intrigado le pregunta que porqué mencionó lo de las estatuas que a decir verdad no entendía nada de nada. Se puso de pie con una copa en la mano y muchas en el estómago el joven trino y les dijo: “En ese momento, en el momento de mi error me di cuenta que tenía que proteger al vivo y al muerto y me recordé de un epitafio que algún resentido o bromista podría llegar a poner. Por eso era mejor que la tumba estuviera protegida y vigilada de día y de noche por las artes”.”¿ Cuál es ese epitafio –pregunta Manolo–.”Repitan conmigo” dijo en voz fuerte el joven trino:"La posteridad jamás verá/Un sepulcro como éste;/Aquí yace un político;/Detente viajero y orina." Aquí termina este pequeño cuento de nuestro pueblo dice Margarito y recuerda Charles que el próximo te toca a vos...

Sunday, August 22, 2010

¡Adán en el paraíso terrenal!

–Yo creo dice Margarito, que ante tanta presión que tenemos aquí por la Florida debemos de entretenernos contándonos historias de nuestros pueblos aunque hayan pasado muchas lunas y así cada uno de nosotros puede relatar algún cuentecito que recuerde. Recordando nos damos ánimo para seguir enfrentando estos vientos contra todo lo que huele a hispano. Tanto Javier Isidoro como Charles Snob abrazaron con gusto la idea, pero no sin antes expresar Charles que él no se sentía bajo ninguna presión. Por el contrario la proximidad de las elecciones le daban la posibilidad de acercarse a muchos candidatos y entablar cierta relación ya que después, en virtud de tantas responsabilidades, se volvían invisibles y el pueblo solo podía percibir sus ráfagas traducidas en más impuestos y en más derroches. –Aquí va mi historia dice Margarito, y si algunos detalles no están del todo claros se debe al implacable paso de los años: La ciudad folclórica de Masaya siempre fue hospitalaria, reconocida más allá de las fronteras por tener en cada mujer una rosa y cada rosa ser la gloria de la eternidad. La ciudad de las flores donde se invita a vivir y amar. Pero también ha tenido sus sombras y sus muros donde el criterio de hospitalidad no se aplicaba para todos. –Eso ya lo sabemos de sobra responde Javier, esos muros del coyotepe guardan testimonios de heroicidad y en épocas más recientes hasta de villanías donde se llegó a pensar en privatizarlo para complacer al fondo monetario internacional. –Por favor Javier,ya no empieces con estos disparates y dejemos que Margarito termine la historia del muro que no sabemos si fue como el de Jericó, dice Charles. –Resulta que como una manera de buscar privacidad se procedió a tener un club privado llamado "club social de Masaya" pero aquí no se entraba pagando una cuota solamente, sino que un grupo de Señores constituidos en directivos tenían que aplicar los reglamentos internos y la persona que solicitara formar parte de este selecto grupo tenía que tener el sello de "buena familia". Muchos que habían adquirido fortuna tenían que luchar a brazo partido para ser admitidos. –Eso lo que parecía era algo así como que "renqueaban de la cabeza" enfermos de aristocracia, dice Javier, pero no era un mal de una ciudad sino de todo el país. –Eso se puede reducir en la frase de un escritor que los llamó los miembros de la aristocracia de cuero ya que lo único que los distinguía de los que no podían entrar era que estos tenían caites y la gente sin recursos que empujaba los bueyes o cargaba a lomo las pichingas de leche andaban descalzos. El asunto era que entrar a formar parte de este club era el ganar un estatus y muchos no estaban dispuestos a rendirse y daban la lucha. “Hola cómo está doctor ¿qué le pasa lo veo agitado con el pelo parado y fuera de sí?” “No es para menos, tuve que abandonar la oficina ya que no me puedo concentrar en mi trabajo porque ayer recibí la tercera carta de la junta directiva del club social rechazando mi solicitud para formar parte del club. Yo puedo jurar ante la divina providencia que he cumplido con todos los requisitos para entrar y lo único que me dicen es que espere y ya me estoy cansando de esta espera. Ya no quiero pasar ni por la acera porque veo en la cara de los meseros una burlita y la cínica frase ‘pronto lo esperamos, pronto lo vemos por aquí, usted es la paciencia personificada’. He llegado a sentir desprecio por lo que tanto he anhelado, amigo, solo de saber que usureros de copete son los que deciden en esta comedia de títeres donde pretenden caminar con solemnidad y han sido educados en el servilismo”. Pasaron meses, tal vez un poco más, hasta que llegó el gran día. “Amigo, amigo, mi buen amigo dejeme por amor a Dios enseñarle la carta que he recibido de los directivos del club social que a decir verdad son verdaderos benefactores de la sociedad, ejemplos de rectitud y del buen vivir. Escuche por favor quiero leerle lo que estos hombres inspirados en la sabiduría divina han escrito: Apreciado Doctor, después de un exhaustivo estudio de su solicitud hemos considerado que usted reúne los requisitos necesarios para formar parte de nuestra organización, aprovechamos para comunicarle que el día de su investidura será el día en que las honorables damas de nuestro club estarán haciendo una actividad en el club para recaudar fondos para los más necesitados. Nuestras sacrificadas damas realizan dicha labor que por amor al pueblo y por su gran magnanimidad... “Mi apreciado doctor ¿usted cree que yo puedo ir a ver este momento histórico?” “Lo siento amigo, como siempre seguimos siendo amigos y buenos amigos, yo soy un hombre humilde pero en la vida hay que guardar las distancias y esto no se puede baratear, pero no te preocupes, nos vemos la próxima vez en la glorieta y te informo de los detalles”. “La vida es así doctor pero yo creo que debajo de su humildad se esconde la más indignante perfidia y yo que pensaba que usted luchaba por terminar la discriminación y ahora veo que anhelaba alzarse sobre los demás y ser un verdugo más”. Llegó la gran noche, era como un desfile de modas, el local se encontraba totalmente lleno y delegaciones de todo el país se habían hecho presentes, las damas de la caridad también. Tenían alguna que otra obra teatral porque había que llevar un bocado de pan a los hambrientos y un poco más de caridad ya que la bondad y la justicia tendrían que seguir en fila de espera. Tragos, presentaciones, abrazos, viejas estiradas que siempre pensaron que la cabeza era para adornarla con peinados como torres de babel. “Atención, presten atención, en estos momentos el señor presidente del club social acompañado de otros directivos procederá a investir como nuevo miembro de la sociedad al ilustre doctor... Aplausos, vivas, emociones, lágrimas y es que era el cumplimiento de un sueño hecho realidad. –Que interesante Margarito, en la historia fue él quien se convirtió en un nuevo verdugo. –No, la historia no terminó así, pasaron unos veinte minutos cuando de repente se escucharon gritos, carreras desenfrenadas, la gente se caía, otros las atropellaban y a lo lejos, ya que estaba cayendo el crepúsculo, se veía una silueta como de niño con voz de hombre –ya que el doctor era pequeño–, que gritaba: "¡hipócritas, usureros, explotadores, quítense las máscaras y quédense como Adán, como vengo yo, igual que Adán en busca de mi Eva! ¡Adán quiere a su Eva!” “¡Qué horror!”, gritaban las damas de la caridad. “¡Qué desprestigio, ya lo decía yo, gritaba otro ilustre!” Vino a nuestro club a desnudarse irrespetando a toda nuestra sociedad. De repente se escucharon algunas voces –está borracho, no sabe lo que dice– Y nuestro doctor corría más rápido que una liebre y nadie lo alcanzaba, se golpeaba con muchas de las damas y éstas en su desesperación pedían a gritos: “¡agua bendita! ¡agua bendita!” Y una vieja de esas que se creen que son casi una divinidad, esas pertenecientes a la aristocracia de cuero, recitaba en voz alta: “¡Seguid comiendo con lores y con duques, id de cena! El piojo es también piojo en los bucles de una reina. ¡Saquen a este piojo de patitas! ¡Hay que sacarlo de patitas!” En los parlantes se pedía a gritos que todas las damas se reconcentraran en el rincón más recóndito mientras el doctor gritaba: “¡Adán en su paraíso terrenal!” Los meseros y demás trabajadores se tiraban grandes carcajadas “ja ja ja ja” y decían en coro: “Adán expulsado del paraíso-tanta lucha y tanta paciencia para nada”. Esa fue la historia, lo que no sabemos hasta el día de hoy, es si el doctor planificó su venganza por tantas humillaciones o el licor lo cegó y de verdad se vio en el paraíso terrenal, terminó diciendo Margarito. Se tira la carcajada Javier Isidoro y dice “el doctor tenía razón ya que no se puede jugar con la dignidad de las personas y quizás ya estaba medio tostado”. – Para mí dice Snob, fue una barbaridad pero también una excelente obra de teatro que podría haber dado muy buenos dividendos, el único problema era la estatura del doctor pareciendo niño ya que el verdadero Adán no tuvo niñez. Nació adulto y libre para pecar, pero como me imagino que el doctor era joven, aquí podemos decir: "Bienaventurado aquel que de joven fue joven."¡Adán en el paraíso terrenal! –Yo también tengo mi historia dice Javier Isidoro y vos Charles me dijiste que tienes otra, pero para la siguiente ocasión...

Wednesday, August 18, 2010

¡Votar para botar y algo más!

Camina Margarito con paso firme y decidido al encuentro que sostiene semanalmente con sus amigos, pero en esta ocasión lleva sobre su pecho una especie de condecoración en nada parecida a esas que cubren por vanidad-vanidad de vanidades-los pechos de militares que nunca han librado batalla alguna pero que los distinguen del pueblo y los hacen más iguales. –Mira, mira Javier, dice Charles, viene llegando Margarito y viene vestido de color púrpura y parece como una medalla en el pecho. –Pero ¡si no es medalla!, exclama Javier Isidoro, es simplemente su residencia que la obtuvo después de tanta lucha y después de que lo saquearon cobrándole cantidades excesivas de dinero por mediocres representaciones legales. –No se asusten de verme con mi residencia mostrándola como un adorno o como un trofeo, pero en este mar turbulento se agigantan inmensas olas que pueden tener la fuerza destructiva de un tsunami y nadie hace nada aquí en la Florida por proteger a la población puesto que quienes deberían hacer algo son los mismos que por su ambición lo están provocando cubiertos en llamaradas de encendidos odios. –Con esa camisa color púrpura y con ese trofeo en el pecho de lejos pareces como un Cardenal, pero si lo haces por protección debes tener mucho cuidado porque te puedes librar de las coces de los ojos azules, pero el ambiente para los Cardenales en otras comunidades está que arde, así que te puede salir el tiro por la culata. Aunque a vos parece que te persiguen las coces y te podría tocar escoger entre las coces de los de ojos azules o las patadas de un chapiollo, le dice con una sonrisa maliciosa Mr.Snob. –Yo creo dice Javier Isidoro ,que el asunto que le preocupa a Margarito es bien serio ya que se está desatando una ola cercana a la violencia en contra de la inmigración sin papeles, auspiciada y alentada por quienes deberían ser un puente de unidad, de estabilidad y sobretodo de justicia. –A un lado el romanticismo y dejémonos de sentimentalismos, dice Snob, la hora actual nos convoca a las urnas y hay que apoyar a los que no se han contaminado con la política por ser hombres de empresa y lo más importante, extraordinariamente exitosos, dispuestos a sacrificar millones de dólares de su propia fortuna porque tienen la vocación de servicio. Esta es una virtud respetable y admirable y a estos los encontramos en todas las casillas, están tanto en el lado azul como en el rojo y yo no tengo partido. Estoy donde existe la fuente inagotable de estas riquezas para ponerlas a funcionar y a producir en favor de quienes se lo merecen.-"porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado"-La consigna por lo tanto es ¡votar-votar-votar! –Lamento decirte Charles, que esa gente que hablan mal de la política para que nadie haga política y para que dejemos en sus manos el ejercicio de hacer política son elementos dañinos. Quieren que el ciudadano común y corriente como yo llegue a despreciar la responsabilidad que tiene de participar más activamente en esta actividad más allá de las urnas. Ellos desean y pretenden que dejemos en sus manos la posibilidad de que sean ellos los que dirijan la política pero en contra nuestra y a favor de sus intereses. –A las urnas no se puede ir pensando en colores políticos sino en el bienestar del conglomerado social ya que el arribismo y el cinismo se encuentra en todas partes y eso es lo que debemos saber identificar, le dice Javier Isidoro. –Lo siento entonces por ustedes, dice Charles, siempre desubicados, como con un espíritu suicida nadando contra la corriente pero yo que me debo a la mayoría y estas opiniones se encuentran reflejadas en las encuestas y estas confirman que las leyes en contra de los inmigrantes son bien vistas. Por lo tanto hay que respaldarlas y yo voy a votar por los que quieren botar a toda esta gente que son un reto para nuestro sistema legal. ¡votar para botar! –Puedo entender, dice Margarito, que vos Javier tratarás de votar por el que más hace y no por el que más habla, pero vos Charles votarás por el que representa los grandes y más oscuros intereses y también por aquellos que pretenden llenar las cárceles con millones de indocumentados. Aquellos que hacen creer que tienen la solución en sus manos cuando ellos en su fuero interno saben que lo que hay que arreglar es un sistema quebrado que no responde a las actuales circunstancias. Pero para alegrar los oídos de los que ven con preocupación que no se hace nada, proponen botar, repito botar, a más de dos millones de personas. Yo todavía no voto pero si algún día lo puedo hacer jamás votaría por quienes representan esta demagogia. Y en mi nombre y en el de todos los que no pueden votar les mando este mensaje... – ¿Qué haces Margarito? ¿Por qué levantas la pierna derecha como un cirquero?, exclama Javier, ¿te has vuelto loco? En eso se oye como un rugido ensordecedor: – Trrrrrr-Trrrrrr-Trrrrrrr. Ese es mi voto. –Eso sonó como un juego de pólvora dice Snob, y espero que busques un sastre que te arregle el pantalón ya que se te debe haber ido la costura. Y no olvides que el sastre tenga papeles. ¡Y no hay duda que te salió el tiro por la culata!

Saturday, August 14, 2010

¡El colmo de los colmos!

¡El colmo de los colmos! – ¡Esto es el colmo de los colmos! ¿Qué te pasa Margarito que te veo excitado como fuera de sí, es que acaso vistes algún muerto tirarse al agua, o escuchaste a un mudo gritarle a un sordo cómo nadar con cautela para que digas que este es el colmo de los colmos?, le pregunta Javier Isidoro. –No es eso Javier, esto es algo mil veces peor de lo que yo imaginé poder ver en los días de mi vida, aunque entiendo que quizás como no tengo muchos conocimientos se me hace muchísimo más difícil poder entenderlo en toda su plenitud. Me refiero a lo que algunos de los intelectuales de nuestro país llamaron en su momento el "suicidio de la CSJ". Con el alma y la garganta desgarrada trataban de impedirlo, pero el presidente que tenemos como dicen nuestros líderes de la oposición, a la que yo honrosamente pertenezco, es en claras y sencillas palabras un caballo. –Esto es lo que yo llamo el colmo de los colmos. ¡Un caballo gobernando! Pobre Margarito, una vez más siendo víctima de estos incendiarios y melosos que a fuerza de complicidades y de despojos son verdaderos maestros de las apariencias y saben que mientras más gritan e insultan al presidente y a su equipo de gobierno más cerca están de mamar las mieles del poder ¡Pegan para que les paguen! Yo te aconsejo que no tomes tan en serio las proclamas, entrevistas y artículos y mejor aprende a leer entre líneas En estos tiempos te puedes distraer en tus ratos libres y escribir tu blog y que te sirva como me sirve a mí como una clase de gramática, un reto diario a recordar puntuaciones y demás reglas que para mí son ultra reaccionarias, pero hay que convivir con estos principios divinos inalterables por la arrogancia y prepotencia del hombre enclaustrado en nuestras academias. –La verdad Javier es que yo lo he intentado pero me resulta complicado por la falta de tiempo y por no estar familiarizado con la escritura, pero eso no quiere decir que no me informe de todo leyendo las noticias y escuchando a nuestros guías religiosos y políticos. Y por eso es que ardo en cólera, en furia patriótica cuando estos ojos que se los comerán los gusanos están viendo como estamos siendo gobernados por ¡un caballo con lana! Por eso grito y protesto haciendo coro con los miembros de la oposición y por eso me solidarizo con los hombres que por años se han sacrificado por impartir justicia y por rechazar todo tipo de contubernios, hombres probos que hoy solo la fuerza bruta puede sacarlos del pedestal que se han sabido ganar. Y lo han ganado por su lealtad a las leyes y a la república y este crimen de lesa patria solo puede ser ejecutado por un ¡caballo con poder! En eso se acerca Charles Snob que llega un poco tarde y les dice: –En primer lugar me disculpan pero he estado atareado con esto de las votaciones y arreglando la defensa de quienes nos hacen más difícil defenderlos por tantas caballadas que dicen y por tanto zigzagueo, pero ese es este mundo, el de la verdadera política, el de saber ocultar la verdad. – ¿De qué se trata ese libro que estás leyendo Charles?, pregunta Margarito. –Como les decía, escuchando tanta barbaridad de nuestros candidatos que están en período electoral, me quise distraer un poco y decidí recordar mi niñez y buscar los cuentos de “Gulliver’s Travels” de Jonathan Swift y esto me distrae de todo este ambiente que está lleno de guerreros y de hijos de Martí y Maceo. –Yo sé Charles, que a vos no te gusta nada de guerra aunque solo sea puro vedetismo pero lo que más me preocupa es como juegan con la dignidad del ser humano y como han buscado como chivos expiatorios a los inmigrantes para ganar votos ¡Santísima hipocresía!, pero cambiando de tema quisiera comentarte que Margarito está indignado por el cambio de rostros en la Corte Suprema de Justicia en Nicaragua y dice que esto solo puede caber en el cráneo de un caballo y se apresta para realizar hasta una huelga de hambre si el caso lo requiere. –¡Oh Margarito!, ¡oh Inocencio Margarito!, hasta cuándo vas a permitir que te sigan dando cranque los que se han retirado de la vida pública bien cargados con los despojos de la nación y hoy no quieren que nosotros prosperemos con el apoyo del gobierno y quieren que conspiremos contra nuestras instituciones que son producto del esfuerzo y del sacrificio de nuestros gobernantes que han dejado a un lado sus creencias ideológicas para formar parte de nuestra gran familia que no conoce ni de lenguaje ni de fronteras. Yo lo que les puedo decir es que no subestimen al presidente por no estar adornado con títulos. Tiene muchos títulos a su servicio, no lo acusen de no ser intelectual ya que tiene muchos a su servicio, desde catedráticos hasta rectores de universidades, no lo acusen de no ser economista ya que tiene verdaderas lumbreras a su servicio y él mismo es un hombre próspero que ha sabido manejar sus finanzas como un verdadero economista. –Ya basta Charles, dice Javier Isidoro, no tienes que ser un defensor del presidente aquí entre nosotros ya que nadie va a ir a decirle para que recibas las bondades del poder en tus negocios, pero ya que estás leyendo ese libro y basado en las expresiones de Margarito, te recomiendo que leas el país que estaba gobernado por los caballos y tenían a su servicio a los seres humanos degenerados, que se arrastraban y que entre ellos eran soplones y estaban al acecho de las palabras y acciones de los demás. Las mismas ambiciones, insolencias y sobornos los llevaron a convertirse en esclavos, los yahoos cuya presencia era repugnante y despreciable. –Me gusta el cuentecito pero nada tiene que ver con lo que sucede en nuestra patria, dice Charles, ya que hemos como buenos cristianos aprendido a progresar y en las montañas quedaron los burros, en las periferias las casuchas y nuestra ropa y calzados las llevamos desde Miami para demostrar que se puede, se puede. ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! –Por favor no empieces con tu religiosidad, Charles, pero yo sí creo que lo que estamos viviendo es un problema con raíces profundas, dice Javier Isidoro, y radica precisamente en la educación ya que cuando está orientada a conseguir solamente ganancias materiales se pierde la sensibilidad y el humanismo y eso tarde o temprano repercute en la vida social de los pueblos. Donde lo que interesa es la ganancia es que estamos en un profundo problema moral que hunde día a día los valores humanos que deben prevalecer. –Esa es la cuestión, grita Margarito, yo no lo podía explicar pero si todo se maneja para llenar las tripas, para satisfacer los instintos, entonces estamos en un mundo animal y aquí es donde digo que nos gobierna un ¡un caballo con lana! – ¡Qué ignorancia la de ustedes, dice Snob, pero ya sabemos que la ignorancia es atrevida y confunden pragmatismo con servidumbre. Una sociedad de consumo que en su educación sienta las bases para sostener ese sistema con la causa de la perversión del ser humano y piensan erróneamente que llegar más rápido a la meta es un delito, cuando esto puede ser una bendición, que viene desde arriba aunque venga en forma de caballo ya que este sería el medio para que nosotros alcanzáramos nuestro fin de alcanzar la prosperidad en tiempo record, aunque sabemos que esto dará origen a calumnias de todo tipo. Pero no es más que inspirada por la envidia de quienes ya se han revolcado en los panales de miel del poder y fue tanta la miel que cogieron, que les quedó impregnada en el cuerpo y ahora lo tienen lleno de moscas. –Me voy, dice Margarito que tengo que comprar algo para colgarme mi residencia en el pecho ya que si no me la ven me pueden cocear. Se tira la carcajada Mr.Snob y dice “yo también me voy a terminar de leer el cuentecito, pero estoy seguro nada tiene que ver con nuestro caballo chapiollo, instrumento de bondad gubernamental y bendición de todos nosotros.